A 20 años de la llegada del populismo a Venezuela, de la mano de Hugo Chávez, la población se encuentra desesperada y pasándola mal, por la grave carestía, hiperinfación y crisis que vive el país sudamericano, alertaron investigadores y diputados.

El 90 por ciento de la población ha caído en pobreza, más de medio millón de empresas han cerrado y persiste una profunda crisis de alimentos y desabasto de medicamentos, aseguró la investigadora Yezmín López.

Durante la presentación de la Agenda Foro Venezuela 20 Años Después en esta ciudad, la experta dio a conocer que estuvo tres semanas en Caracas durante abril pasado para conocer de viva voz de los venezolanos la situación del país.

Así, notó la grave escasez en general que vive Venezuela y la desesperación de su gente, a pesar de las promesas que dieron en su momento Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro.

Por ejemplo, dijo, un kilogramo de tomate se vendía en 400 mil bolívares en un momento, pero 30 minutos después ya se ofertaba en 420 mil, mientras que las autoridades sólo permiten disponer de seis mil bolívares diarios con tarjeta de débito.

Por su parte, Rafael Domínguez, académico de la Universidad Central de Venezuela, expresó que el país se les está muriendo en las manos a las autoridades venezolanas.

El populismo acabó con la democracia y las instituciones del país, por eso ahora no hay salida, lamentó el experto quien realiza junto con diputados y expertos una gira internacional para concientizar sobre la situación que vive el país sudamericano.

Advirtió que a 20 años de la llegada del populismo, no se solucionó nada y, por el contrario, aumentaron los problemas hasta llegar a una hiperinflación de 15 mil por ciento, donde los precios se duplican cada mes.

En la conferencia participan también los diputados Juan Guaidó, Juan Ronderos y Freddy Superlano, entre otros, quienes presentaron la etiqueta #AlertaaUnMexicano.

Superlano explicó que el 70 por ciento de sus compatriotas prácticamente no come a diario y sólo tres por ciento puede hacer tres comidas al día, producto de un sistema político donde no existe el Estado de derecho y fueron incautadas cinco millones de las siete millones de hectáreas productivas.

Además, dichas tierras quedaron en manos de militares que hoy importan todos los alimentos y los venden en Venezuela en tres o cuatro veces el precio en el que los compraron en el extranjero, señaló.

Expuso que esta actividad forma parte de una gira internacional que también visitará países como Colombia, Perú, España, Ecuador y Bolivia, entre otros, para advertir que el deterioro en su país es tal que ya no se trata de la calidad de vida, sino de mantener la existencia a cualquier precio.

Anotó que sería lamentable que este tipo de régimen se expandiera y “sería triste que a México le pasara lo mismo”, por lo que llamó a los mexicanos a reflexionar su voto y no ser parte de la crítica sino de la solución, porque en Venezuela se observó hace 20 años una suerte de ingenuidad que hoy también se nota en México.

El también diputado Marco Aurelio Quiñones recordó que en 1998, el populismo sonaba muy bien en Venezuela y hoy tiene al país sumido en la miseria, porque todos pensaban que no podían estar peor que en ese momento y hoy, merced a un sistema totalitarista que se ha implantado, ciertamente están en una situación desesperada.

Comentó que algunas personas le preguntan porqué los venezolanos no se rebelan, a lo que respondió que cuando el ruido del estómago es más fuerte que el de la conciencia no puede darse esa situación.

Aseguró que su país “se dejó engañar en su momento, porque los populistas hablaban bonito”, pero pidió a otros pueblos de América Latina, y en particular a México, a que reflexionen bien para evitar que les pase lo mismo.

Los dos diputados a la Asamblea Nacional de Venezuela, quienes participan en esta gira junto con representantes de organizaciones sociales, afirmaron que son respetuosos de la autodeterminación y de las decisiones del electorado mexicano, por lo que nunca se referirán a candidato alguno en México.

Sin embargo, insistieron en el llamado a los electores mexicanos que este año elegirán nuevo presidente a “que se vean en el espejo de un país hermano”, que hace 20 años no habría podido suponer que estaría peor y hoy está sumido en el hambre, la enfermedad y la miseria.

Como parte de esta presentación, Marisol Diéguez, presidenta del Programa Ayuda Humanitaria para Venezuela, señaló que en el país está muriendo la gente de enfermedades que han resurgido como la malaria, sarampión y tifoidea, además que los niños están llenos de piojos y con severos cuadros de desnutrición.

Proliferan enfermedades como el cáncer, las cardiovasculares y el VIH por falta de control médico, y las comunidades indígenas están en riesgo de desaparecer ante sus malas condiciones de salud, porque no hay medicinas para curarlos y los propios médicos que los atienden están murieron al contagiarse de enfermedades que no tienen cómo curar.

En su oportunidad, Eliana Bunimov Behrnes, también abogada venezolana refugiada en México y titular de la organización Diásporas Activas, aseguró que su país permanece en una emergencia humanitaria, pero “persiste el peligro de que este régimen totalitario se expanda en América Latina”.

Por eso, hizo un llamado a los mexicanos a apoyar a los venezolanos para que logren salir de esta angustiosa situación.