Si el gobierno de Estados Unidos decide imponer aranceles o cuotas a las importaciones de acero y aluminio, la medida será respondida en iguales términos por parte de México, afirmó el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.

Después de inaugurar la 40 Conferencia Nacional de Mejora Regulatoria, el funcionario explicó que es ilógico imponer aranceles a México, pues es un país que les compra más de lo que les vende en acero y aluminio.

“La industria acerera del América del Norte está muy integrada y somos un país que compra más acero a Estados Unidos de lo que le vende”, argumentó Guajardo Villarreal, por lo que se tiene un déficit de dos mil millones dólares en la balanza comercial.

El presidente Donald Trump extendió por 30 días adicionales la exención de México, Canadá y la Unión Europea para la imposición de aranceles a sus exportaciones de acero y aluminio a Estados Unidos, por lo que el plazo vencerá el próximo 31 de mayo.

Guajardo Villarreal refirió que el gobierno estadounidense habla ahora de definir cuotas a fin de evitar el pago a través de los aranceles, a lo cual México ha respondido que “no tiene sentido” hacerlo.

“Pero, finalmente, si es una decisión unilateral que va a tomar, nosotros responderíamos exactamente con las mismas decisiones”, subrayó el titular de la Secretaría de Economía (SE).

Al cuestionarlo sobre la posibilidad de que Estados Unidos decida ampliar el plazo, respondió: “Eso dependerá de la evaluación que ellos hagan y no podría afirmar la decisión que tomen en su momento”.

Desde principios de marzo, cuando los negociadores del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) realizaban la séptima ronda en la Ciudad de México, el presidente Trump informó que aplicaría aranceles de 25 por ciento a las importaciones de acero y de 10 por ciento a las del aluminio.

La medida fue determinada bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial estadounidense de 1962, la cual avala limitar las importaciones con el argumento de la seguridad nacional.

 

Equipos negociadores de TLCAN continúan con diálogo permanente Guajardo

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, informó que si bien México, Estados Unidos y Canadá no lograron encontrar “pistas de aterrizaje” en los temas más complejos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), aún se sigue intentando llegar a un acuerdo.

Tras inaugurar la 40 Conferencia Nacional de Mejora Regulatoria, señaló que los equipos negociadores siguen con los trabajos instruidos y se mantiene un diálogo permanente, con el objetivo de avanzar en los temas que aún están pendientes en la mesa.

Reconoció que en el probable caso de que el TLCAN siga “sin aterrizarse” antes del 1 de julio, la próxima administración federal recibiría la estafeta para continuar con la negociación.

“Si por cualquier cosa no se logra antes del 1 de julio, la responsabilidad de cualquier gobierno es invitar al gobierno en transición a formar parte de la mesa, para que puedan recibir la estafeta”, precisó.

El funcionario mexicano explicó que el 17 de mayo fijado como límite por el líder de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Paul Ryan, no significa una fecha fatal para las negociaciones, sino se refirió a los tiempos legislativos para la determinación de lo acordado con el TLCAN.

Dijo que por ello los equipos siguen con los trabajos y se mantiene un diálogo permanente, con el objetivo de avanzar en los temas que aún están pendientes en la mesa, y refirió que al final de una negociación se acumulan los temas más complicados.

De manera que aún siguen sin definirse la regla de origen automotriz, la cláusula Sunset o de terminación, los mecanismos de solución de controversias, la temporalidad agrícola y los TPL (cupos) en la industria textil, entre otros.

Guajardo Villarreal precisó que en el proceso de modernización del acuerdo se tiene una tercera parte de los capítulos terminados y también se cuenta con textos avanzados en la mayoría de ellos.

“Las decisiones que faltan son (aquellas) que requieren obviamente un mandato político que implica flexibilidad de las partes para poderlo aterrizar. Una vez que el acuerdo político esté en estos temas (pendientes), automáticamente se puede acomodar los fichas muy rápido”, acotó.

“No es un reto técnico, es un reto de voluntad para llegar a un acuerdo que sirva para todos”, insistió el encargado de la política económica del país, quien confió en que se pueda tener un acuerdo en principio a finales de mayo, aunque eso dependerá de la flexibilidad.

“Yo esperaría que, sin duda, fuera lo más pronto posible. Si las cosas no se acomodan, nadie puede descartar que se siga prolongando”, reiteró.