Francisco Garfias

 

Muna Dora Buchahin, la otrora poderosa funcionaria que fue despedida de la Auditoría Superior de la Federación, trae pleito personal con Rosario Robles y su oficial mayor, Emilio Zebadúa.

La ahora exfuncionaria, cercanísima al anterior auditor, Juan Manuel Portal, jura que su “sorpresiva” salida tiene que ver con las auditorias que realizó a diversas entidades del gobierno, entre éstas Sedesol y Sedatu.

Pero hay indicios de que Muna incurrió en un grave “conflicto de interés” al contratar, con recursos de la Auditoría, a la Asociación de Examinadores de Fraude Certificados (ACFE), que ella encabeza, para prestar servicios de capacitación.

Pero también al utilizar recursos humanos de la ASF para realizar tareas de la ACFE.

El contador público Gerardo Lozano Dubernard, responsable directo del cese, envió a Aristegui Noticias, donde se leyó la carta que Muna envió al auditor David Colmenares, una réplica en la que agrega:

“Dichos servicios también fueron brindados a otras instancias públicas. Se cuenta con información y referencias de diversas fuentes que Buchahin es socia y presidenta de Fraud Prevention & Examination, otra organización que también proporciona servicios de capacitación a entidades públicas auditadas por la ASF.

“Es falso que con la salida de la C. Buchahin se detengan las auditorías que se encuentran en curso, así como las acciones que derivan de las revisiones que realizó durante su gestión”.

Sabemos que la ASF ya solicitó la intervención de la Unidad de Evaluación y Control de la Cámara de Diputados sobre estas conductas y actuaciones.

  •  “La vida no vale nada…”. Es lo que dice la canción Camino de Guanajuato de José Alfredo Jiménez.

Lo corroboramos ayer, por enésima vez. Seis elementos de Tránsito y Vialidad, desarmados, fueron asesinados por un comando mientras realizaban un rutinario operativo vehicular en el municipio de Salamanca, Guanajuato.

No hay que echarle mucha ciencia para deducir que el crimen organizado ya sentó sus reales en la entidad que es cuna de la independencia de México.

Estado conservador, turístico, industrial, donde los gringos retirados buscan refugio y tranquilidad, Guanajuato se ha convertido en un polvorín desde la llegada de los huachicoleros.

Ocupa el segundo lugar en ese podio de horror que es el robo de combustibles, detrás de Puebla.

Datos oficiales reflejan que, al cierre de 2017, hubo 1,435 homicidios dolosos en la entidad, gobernada por el PAN desde tiempos de Carlos Salinas.

Esto representa un alza del 30 por ciento respecto a los asesinatos de 2016.

Guanajuato, por cierto, se apresta a ir a las urnas para elegir al Presidente, senadores y diputados federales. Los electores van a elegir también a su nuevo gobernador. El PAN adelanta en las encuestas, pero no tiene el triunfo asegurado.

  • Las ejecuciones en Salamanca fueron condenadas por los 479 alcaldes que integran la ANAC, vinculada con el PAN.

En un escrito público hicieron un llamado al secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, para que dentro del marco de la ley y de las atribuciones de cada orden de gobierno, se pueda garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.

“Nos manifestamos a favor de aquellas acciones que permitan el fortalecimiento institucional de los cuerpos de policía en estados y municipios”, subrayan.

  •  El Peje se colgó de la encuesta de Reforma para expresar que tiene más del 50 por ciento en las preferencias electorales, con una ventaja de 26 puntos sobre Ricardo Anaya.

Lo hizo para asegurar que ni juntos le ganan la elección presidencial. “No les alcanzaría”, presumió.

Para poner énfasis en la supuesta ventaja que le dan muchas mediciones —otras lo ponen entre seis y diez—, el tabasqueño utilizó la conocida expresión que popularizaron Víctor Trujillo Ausencio Cruz en el programa La Caravana, que se transmitía, si mal no recuerdo, en Imevisión: “Lástima, Margarito…”.

Yo también me cuelgo de tema para poner el dedo sobre un tema que traigo como mosca en la oreja: El abuso en la utilización de las encuestas como instrumento para crear percepciones.

Me explico: Si llegase a darse el milagro de que AMLO no ganara la elección el próximo primero, nadie lo va a creer. Es una hipótesis lejana, pero que no está descartada.

Imagino a Lorenzo Córdova la madrugada del uno al dos de julio dando como ganador a otro candidato —llámese Meade o Anaya—. ¿Quién le va a creer?

Sólo le pido que imagine el escenario. Se lo dejo de tarea.