La Titular de la secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, propuso una alianza latinoamericana para generar un plan regional que eleve de estatus a la Nueva Agenda Urbana y establezca políticas de Estado transversales y trascendentales con el territorio como el gran eje.

Al participar en el Diálogo de alto nivel “Marcos Regulatorios Nacionales y Locales Facilitadores, en el marco del III Foro Latinoamericano y del Caribe de Vivienda y Hábitat, que se realiza en la capital del país caribeño, la Titular de la SEDATU, destacó la importancia que tiene para México la implementación de la Nueva Agenda Urbana.

Por ello, una parte importante fue el cambio de paradigma en México tras el lanzamiento de la Política Nacional de Vivienda permitió que, personas de bajos ingresos, mujeres jefas de familia y jóvenes obtengan un crédito o subsidio para la adquisición de una vivienda digna, “porque en el actual gobierno consideramos a la vivienda como un derecho de la gente y al mismo tiempo como un motor de la economía y el desarrollo”, señaló.

En este sentido la titular de la SEDATU, destacó los resultados de la Política Nacional de Vivienda que impulsó desde el inicio de la administración el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

“Una de las prioridades de esta estrategia es atender a trabajadores con ingresos menores a 10 mil pesos mensuales, así como a mujeres jefas de familia, jóvenes, integrantes de las Fuerzas Armadas y migrantes, para que obtengan una vivienda digna, decorosa y sustentable, con créditos o subsidios de la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda (INFONAVIT) y el Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE)”, señaló.

Momentos antes al intervenir en el Panel Magistral “La vivienda en el centro de la agenda y sus aplicaciones en América Latina y el Caribe”, la Titular de la SEDATU afirmó que a partir de esta administración más mexicanos tienen acceso a una vivienda digna que eleve su calidad de vida, con espacios adecuados para su habitabilidad y servicios básicos suficientes, gracias a que el 80 por ciento de ellas se construyen dentro de los perímetros de contención urbana.

“Nuestras políticas de vivienda no pueden ser un motor generador de inequidad, tenemos que incorporar visiones novedosas, y diseñar esquemas de financiamiento accesibles para las personas en condición de pobreza”, enfatizó.

Recordó que la Política Nacional de Vivienda retomó la rectoría del territorio al coordinar los asuntos locales con los federales, y pone en el centro a las personas, porque la visión del Gobierno de la República es construir vivienda para construir ciudades.

“No basta con una visión parcial, se requiere de una visión nacional y una visión regional de desarrollo urbano y de vivienda”, afirmó.

Cabe mencionar que el PIB del sector de la vivienda creció mil 330 millones de pesos entre 2013 y 2016, hasta llegar a representar el 6 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, además de brindar empleo a 3 millones de mexicanos.

En su participación el subsecretario de Ordenamiento Territorial de la SEDATU, destacó la necesidad de crear una política nacional de desarrollo urbano y de ordenamiento del territorio.

“Esto debe estar sustentado con una política de Estado de largo aliento que trascienda los ámbitos sexenales basada en una política de derechos y una política de suelo, porque no todo el territorio es susceptible de tener suelo para el desarrollo, es necesario el suelo para actividades agropecuarias, para el turismo y para la industria, en la que, se articule el concepto de territorio como recipiente del desarrollo”, afirmó.

En su oportunidad el director general de la CONAVI, destacó los avances del sector de la vivienda en México hacia la implementación de la Nueva Agenda Urbana, así como de la experiencia de la institución como uno de los modelos de financiamiento público para consolidar la construcción de viviendas resilientes y sostenibles, así como hogares dignos para las personas que más lo necesitan.