Las calles son como un videojuego donde hay que sortear agujeros de dos o tres metros de ancho y algunos con la profundidad necesaria para perder una llanta, que caiga un ciclista o se tuerza el pie un transeúnte. Al menos esa es la opinión de automovilistas y habitantes de la capital mexiquense.

No se trata de únicamente del primer cuadro de la ciudad, que concentra tránsito de 309 mil automóviles entre particulares y de transporte público, sino que aparecen en todas las vialidades de Toluca.

En el centro, las calles con mayores daños son Juárez, Morelos, Lerdo y primero de Mayo, por donde transita el transporte público, las cuales conectan con el palacio de gobierno, el ayuntamiento, el Poder Judicial, la Catedral y la Cámara de Diputados, además de la zona comercial.

A principios de julio un tramo de Juárez fue atendido, pero el piso volvió a presentar deformaciones al poco tiempo y en esas condiciones permanece la mayor parte del año, señalan automovilistas.“A cada rato caemos en esos hoyos que no son visibles porque los trabajadores dejaron los trozos del material que retiraron de las calles acumulado en las esquinas, mismo que se fue derritiendo y tapó las coladeras, entonces se inunda y no podemos ver dónde están los peores agujeros”, reclamó Pedro Valles, conductor.

También está la zona industrial que concentra 52 naves, una región aledaña al Aeropuerto Internacional de Toluca, donde se estima que transitan hasta 10 mil personas.En esta región están los conjuntos habitacionales de Los Sauces y Villas Santín; habitantes dicen que demandaron atención por parte de las autoridades desde hace años y no sólo atribuyen el problema al actual edil.

En el caso de los trabajadores de la zona industrial, dijeron que por más de dos años pidieron a las autoridades que realicen las obras para resolver el problema, pero “siempre recibimos un número de folio, es todo, a pesar de los daños que provocan a nuestros autos”, dijo Paola Garza.

Se trata de la ruta que conecta desde Tollocan hasta el Coecillo, comenzando desde Crisa y hasta prolongación Tecnológico, que presenta daños a la carpeta asfáltica en donde más de 30 vehículos particulares han quedado varados durante la temporada de lluvias.

Aunado a ello, el seguro que supone la reposición de los daños a los conductores es imposible de cobrar; los ciudadanos coinciden en que son tantos trámites que parecen determinados a no pagar.

Paola recordó que al solicitar a las autoridades municipales que paguen por los daños generados a los vehículos, pidieron la comprobación de que fue en esa calle donde quedaron en condiciones inservibles sus autos, y para ello deben llevar fotos de testigos que los vean caer en el bache, así como un papel que acredite que esos desperfectos se deben a una caída de esta naturaleza.“Es imposible transitar por Capultitlán, parece zona de guerra, hemos pedido de mil maneras atención y siempre nos dicen que hay prioridades; en tres años nunca fuimos importantes”, dijo Sergio Medina, uno de los automovilistas.

Fuente: Claudia González – El Universal