Javier Bárcenas
El vicecoordinador del PRD en el Senado de la República, Juan Zepeda, llamó al Senado de la República a tener cuidado en la elección de perfiles de militares que buscan ratificación de ascensos y quienes también se encuentra entre lista de los responsables en el caso Tlatlaya.
Lo anterior ante los señalamientos en contra del general José Luis Sánchez León, uno de los involucrados en la lista para ascender de rango en la milicia, el perredista dijo que sería “inentendible e incongruente” su ascenso, ya que Sánchez León ha sido señalado como presunto responsable del asesinato de 22 personas en el municipio de Tlatlaya, Estado de México.
Sánchez León fue recientemente enviado por el actual Secretario de la Sedena, Salvador Cienfuegos, a la VI Región Militar de Veracruz, aun sin ser General de División, que es el rango necesario para comandar cualquiera de las regiones militares, mismo que podría obtener con la ratificación del Senado. 
Zepeda dijo que en su momento “estuvimos denunciando la información para que se fincaran responsabilidades, y no avanzó… Y hoy me da, desde mi particular posición, me da una molestia el saber que aquél que presuntamente tuvo responsabilidad (en el caso), hoy está a punto de ser ascendido”.
Reiteró que este tema deberá revisarse a detalle en el Senado de la República, y en su momento, su grupo parlamentario fijará una postura, “para condenar este tipo de recompensas en el ámbito militar a aquellos que están señalados”.
En cuanto a la designación del próximo titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, dijo que debe ser un perfil con experiencia y conocimiento profundo en materia de Derechos Humanos, ya que “hemos visto ya varios incidentes en donde (el Ejército) se han visto involucrados en violaciones flagrantes a los derechos humanos”, como lo fueron el caso de Tlatlaya y Ayotzinapa.
Cabe mencionar que el próximo 20 de noviembre, el Senado de la República ratificará el ascenso de rango de diversos militares, entre los cuales, se encuentra un general Sánchez León señalado por su participación y responsabilidad en los hechos ocurridos en el municipio de Tlatlaya, Estado de México, en junio de 2014, donde 22 personas fueron asesinadas por militares.
El general José Luis Sánchez León, es considerado uno de los principales protegidos del Secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, y quien apenas el pasado 1 de agosto, tomó protesta como nuevo comandante de la VI Región Militar en La Boticaria, Veracruz, base de operaciones de dicha región y que comprende las entidades de Veracruz, Puebla y Tlaxcala.
Sánchez León sería nombrado como general de División, pues temen que en el próximo gobierno, lo cuestionen o sancionen por el terrible caso de Tlatlaya, pese a las acusaciones que existen en su contra, pues fue comandante de la 22 Zona Militar, a la que pertenece el 102 Batallón de Infantería.
En esa ocasión se implicó en la ejecución extrajudicial de 22 presuntos delincuentes en una bodega ubicada en la comunidad de San Pedro Limón, municipio de Tlatlaya.
En ese mismo año de 2014, el general Sánchez León fue removido de su cargo a finales de septiembre, días después de que se conociera el testimonio de quien dijo ser superviviente de la balacera de Tlatlaya. El testimonio modificó la versión oficial de que se trató de un enfrentamiento, y llevó a la sospecha de que fue una múltiple ejecución.
El cambio de aquel entonces, se dio como “parte de la rotación anual de los mandos de zona y región militar en el país”.
En esta ocasión el ascenso podría ser parte de la rotación de asignaciones en el Ejército que hoy corre a cargo del Subsecretario Roble Granados, quien fungió como Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, cuando ocurrieron los hechos de Tlatlaya.
“Es decir, en las próximas semanas podría otorgarse un premio a la impunidad que existe dentro del Ejército mexicano, al ascender a figuras militares cuestionadas por su responsabilidad en casos de graves violaciones a los derechos humanos.
“tales casos serían Sánchez León, por caso Tlatlaya; a Alejandro Saavedra Hernández –quien se perfila entre los próximos a sustituir al General Cienfuegos– por caso Ayotzinapa; y a Roble Arturo Granados Gallardo, por su responsabilidad en ambos casos.
El mes de noviembre, el Senado de la República tendrá en sus manos el poder de otorgar o no, este tipo de premios a la impunidad en las altas esferas de la milicia.