El secretario de Educación Pública, Otto Granados Roldán, manifestó que nadie sabe lo que el destino le depare al libro impreso, y señaló que si bien no están claros los rasgos y perfiles del modelo al que transita el mundo editorial, será distinto a lo que hasta ahora hemos conocido. Agregó que el libro está amenazado por los exiguos hábitos de lectura y las costumbres agitadas de la vida contemporánea y por los cambios derivados de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información.

También están “las nuevas concentraciones empresariales y oligopolios multimedia, la esquizofrenia de las llamadas redes y, peor aún, la mala literatura, los pésimos autores, los impuestos o la banalización y la frivolidad que revolotea sobre la buena cultura, nadie sabe a ciencia cierta lo que el destino depare al libro”. Granados Roldán participó esta tarde en la celebración del centenario del natalicio de seis autores del Fondo de Cultura Económica (FCE): José Luis Martínez, Pita Amor, Juan José Arreola, Alí Chumacero, Emma Godoy y Jorge González Durán, quienes fueron recordados por familiares y amigos.

En la Unidad de Seminarios Jesús Silva Herzog del Fondo de Cultura Económica, el secretario de Educación dijo que es relevante que hoy se les pueda seguir leyendo, así como acariciar las portadas de sus libros; evocar sus singulares personalidades, y saludar lo que el Fondo ha significado para la vida cultural del país. Dijo que el FCE contribuyó a una revolución virtuosa sin la cual no se explica la modernidad mexicana ni la educación intelectual de varias generaciones.

Finalmente, hizo un reconocimiento a la gestión del director general del FCE, José Carreño Carlón, y de todo su equipo, y deseó el mayor de los éxitos a la escritora Margo Glantz, quien en diciembre asumirá la dirección de la casa editorial mexicana.