Senadores de todos los partidos políticos coincidieron en que el 2 de octubre no debe olvidarse pero, sobre todo, no debe repetirse jamás.

Luego de que se develaron las letras doradas con la leyenda “Movimiento Estudiantil de 1968” en el recinto del Senado, los partidos políticos ahí representados, fijaron posicionamiento sobre este hecho histórico que, coincidieron, pasa de ser una efeméride, para convertirse en un hecho relevante para la actualidad y para el futuro de nuestro país.

Al respecto, Juan Zepeda Hernández, del PRD, sostuvo que el 2 de octubre de 1968 se convirtió en un parteaguas para las libertades y los derechos a manifestarse y expresarse en nuestro país, pues se trató de un movimiento no sólo estudiantil, sino popular, pues incluyó a otros sectores de la ciudadanía.

La democracia, libertades y espíritu de armonía que hoy tenemos, advirtió, tiene mártires y entre ellos destacan los estudiantes de 1968 quienes permitieron que el país avanzara, precisamente en esta libertades.

A su vez, el senador sin partido, Emilio Álvarez Icaza, destacó que es importante resignificar los hechos del 68 como lo hicieron otras naciones, entre ellas Sudáfrica, Argentina o Chile y honrar así a quienes lucharon por nuestras libertades actuales.

Con todo, dijo, no hemos vivido un proceso de justicia transicional y consideró que el actual Senado, debe de ofrecer disculpas en el nombre de aquel cuerpo legislativo que en 1968 calló ante la barbarie de Tlatelolco.

En su oportunidad, la priísta Beatriz Paredes Rangel sostuvo que esta efeméride, no sólo sirve para honrar a las víctimas, sino para recordarnos que hubo un autoritarismo que no podemos volvernos a permitir como sociedad.

No podemos tolerar, señaló, el autoritarismo, ya sea de izquierda, de centro o de derecha. No podemos permitir que la democracia se reduzca a que haya elecciones libres, sino que se demuestre con la actitud democrática y de diálogo de los gobiernos en turno.

Más crítico, Dante Delgado Ranauro, coordinador de la bancada. de Movimiento Ciudadano, advirtió que si bien es importante recordar a los caídos del 68, es indispensable recordar que éstos no vieron los únicos hechos represivos del pasado, y que persisten graves violaciones a los derechos humanos.

Mencionó como ejemplos el llamado “halconazo” de 1971, los hechos de Tlatlaya, Apatzingán y desde luego Ayotzinapa, así como los asesinatos de líderes Wirrarricas, yaquis y de otras etnias que pelean por la conservación del medio ambiente.

A nombre del PAN, Kenia López Radadam, aseguró que su partido siempre criticó al gobierno de 1968 por la represión y pidió que jamás la ceguera de los gobernantes permita que ocurran hechos similares.

En ese llamado de que no se repitan hechos parecidos, coincidieron las senadoras Marcela Mora, del Partido Encuentro Social; Verónica Camino Farjat, en tanto Alejandro González Yáñez del PT, sostuvo que aquel fue un rompimiento epistemológico que permitió a la izquierda mexicana llegar al poder.

Sobre este último punto, la senadora por Morena, Rocío Nahle, quien ha sido propuesta por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, como futura secretaria de Energía, destacó que el próximo gobierno se compromete a nunca más reprimir, sino por el contrario, dialogar y escuchar.

La reconciliación nacional surge hoy. Es una exigencia que se manifestó en el propio corazón de Tlatelolco, donde hace 50 años cayeron los estudiantes.

También a nombre de Morena, el senador Higinio Martínez llamó la atención del Senado para hacer un reconocimiento al destacado papel que cumplió en su momento el ingeniero Heberto Castillo.

Tan solo al mencionar a este personaje, se elevó una ovación de la audiencia, que el propio senador Higinio Martínez, respaldó al señalar que el ingeniero Castillo, estuvo encarcelado dos años y cuando salió, fue para seguir luchando para formar el Partido Mexicano de los Trabajadores.

Para cerrar los posicionamientos y en nombres del Senado en su conjunto, el presidente de la Mesa Directiva, Martí Batres, destacó que el movimiento del 68 no fue sólo por la democracia, sino también por la educación, la libertad y el pensamiento crítico.

 

Fuente: NTX