ALEJANDRO LELO DE LARREA

 

El combate frontal al huachicoleo será incompleto si no se ataca otro flagelo que afecta de manera sensible, directa y cotidiana a los ciudadanos: el robo en las gasolineras, aquellas muchas que venden litros de 900 en el mejor de los casos, o hasta de menos.

 

Por ello, en la Presidencia de la República se analiza la emisión de una recomendación a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) para que tome acciones que combatan este robo en incontables estaciones de gasolina, las cuales sin duda contaron con la complicidad de autoridades de gobiernos anteriores.

 

Ese documento, en proceso de elaboración, contendría dos puntos. El primero, sobre los precios al público. De acuerdo con información oficial, las gasolineras han tenido un promedio de utilidad de 70 centavos por litro. Pero ahora que ha bajado el combustible a nivel internacional, ellos no han disminuido el precio y sus ganancias alcanzan hasta 1.40 pesos por litro.

 

El planteamiento que se prevé hacer a la CNH, es que cree un sistema de información pública actualizado día con día, en el que se informe quién es quién en los precios de las gasolinas, de entre cada una de las 12 mil estaciones que hay en el país. Esto es posible con una aplicación para móviles. Ya hay algo de ello: la aplicación de mapas Waze contiene información al respecto, pero no es oficial y depende de que los ciudadanos la actualicen.

 

El segundo punto es para que las gasolineras dejen de huachicolear al ciudadano: que vendan litros de a litro. Que la misma CNH pudiera crear un sistema para acabar con esta práctica ladrona.