El Caso Odebrecht es una investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, junto con otros 10 países más de América Latina sobre la constructora brasileña Odebrecht, en la que se detalla que la misma habría realizado coimas de dinero y sobornos, a presidentes, expresidentes y funcionarios del gobierno de 12 países: Angola, Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela,1​ durante los últimos 20 años, para obtener beneficios en contrataciones públicas.

Odebrecht creó esta «Caja B» a finales de los años 2010 con el nombre de «Sector de relaciones estratégicas» para disimular la maraña de coimas. Concepción Andrade, entonces veinteañera y empleada de la empresa, fue la primera secretaria del ilegal departamento de sobornos, con base en Brasil, desde 1987. A su despido, en 1992, se marchó a casa con los registros que había levantado y los guardó durante tres décadas hasta entregarlos a la justicia brasileña y a la Comisión del Congreso encargada de la investigación

En México.

En un periodo comprendido aproximadamente entre 2010 y 2014, Odebrecht estuvo vinculado a pagos por valor de US$10.5 millones para ganar contratos de obras públicas mexicanas que le generaron beneficios por más de US$39 millones. Odebrecht participó en la construcción de una refinería para la empresa nacional de petróleos mexicanos PEMEX, el presidente de la compañía viajó a México en 2013 y participó en una reunión pública con el Expresidente Enrique Peña Nieto.

Los ejecutivos de Odebrecht hablaron con gobernadores en todo el país, que recibían sus favores y fuertes compensaciones económicas y materiales, obtuvieron citas al más alto nivel en el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, las obras que hicieron en territorio mexicano fue resultado de la corrupción, Odebrecht creció en México durante los últimos 10 años al amparo de funcionarios y políticos a los que pagó decenas de millones de dólares en sobornos.

El esquema de corrupción que se dio entre 2001 y 2016, narrado en documentos de la Corte Federal de Nueva York, donde la acusación contra Odebrecht establece que entre 2010 y 2014 la empresa pagó sobornos por más de US$10 millones de dólares a funcionarios mexicanos para asegurar que los contraten para obra pública, con lo cual obtuvo un beneficio de 300% con los contratos y obras complementarias en México,

En 2013 Odebrecht aceptó pagar un soborno a un alto funcionario de una empresa estatal mexicana, controlada por el Estado, a cambio de ayudar a Odebrecht a ganar un proyecto, a finales de 2014, Odebrecht, a través de la División de Operaciones Estructuradas, pagó a ese funcionario algunos millones de dólares. El conglomerado brasileño tiene un largo historial de negocios en México, junto con su filial en el campo de la petroquímica, Braskem, que también es acusada de sobornos a partidos políticos en Brasil y a funcionarios y legisladores en otras partes del mundo, las dos empresas tienen fuertes intereses en México, y es fácil ver su historial de negocios a través del portal de Transparencia del gobierno mexicano.

En 2014, Odebrecht ganó la licitación de Pemex, a través de su filial Tag Pipelines, el tramo dos del colosal desarrollo del gasoducto Los Ramones, que recorre los estados de Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas. El contrato fue de US$935 millones de dólares, por el cual se pagó un soborno de más de US$10 millones de dólares. La relación de Odebrecht con esas dos empresas estatales era amplia, en 2011 se contrató para la construcción del Complejo Petroquímico Etileno XXI, en Coatzacoalcos, Veracruz, el complejo más grande de su tipo en América Latina, y contó con todo el apoyo del gobernador Fidel Herrera y Javier Duarte, hizo viajes a su sede en Sao Paulo con gastos pagados, con esa obra que le dará fuertes ganancias a los brasileños y beneficios indirectos de ella a Duarte y su círculo cercano, que antes compraron terrenos a bajo costo en la zona del complejo.

Odebrecht y su filial Braskem, usaron una unidad de negocios oculta pero completamente operativa, un Departamento de Sobornos que sistemáticamente pagó millones de dólares a funcionarios corruptos en México y otros países, dijo el asistente del procurador general, Sung-Hee Suh, responsable de la División Criminal, los ejecutivos de Odebrecht usaron el sistema bancario de Estados Unidos para disfrazar la fuente y el desembolso de dinero para pagar sobornos en México, con transferencias de dinero mediante empresas fantasmas.

El entramado del caso Odebrecht, que ha causado estragos en las clases políticas de todo América Latina, también está presente en México. Durante la última semana se han dado varias revelaciones que indican que Emilio Lozoya, el exdirector de la petrolera estatal, Pemex, está entre las figuras que recibieron sobornos de la constructora brasileña.

De acuerdo con el diario brasileño O Globo, que tuvo acceso a los documentos de la investigación, Lozoya habría recibido 10 millones de dólares como soborno, y los pagos habrían comenzado en marzo de 2012, cuando todavía estaba en la campaña de Peña Nieto.

“Lozoya se había vuelto uno de los líderes del comité de campaña, razón por la cual probablemente sería una persona influyente en la administración pública del país” de ser electo Peña Nieto, declaró Luis Alberto de Meneses Weyll, exdirector de Odebrecht en México, a las autoridades brasileñas, según O Globo.

n 2013, poco tiempo después de la toma de posesión de Peña Nieto, Odebrecht fue la empresa ganadora de una licitación para obras en una refinería de Tula, Hidalgo, por medio de una alianza con una compañía local, Construcciones Industriales Tapia.

“Solicité su apoyo para influenciar a los miembros del consejo de administración de Pemex para la contratación”, dijo Weyll sobre Lozoya en declaraciones fechadas el 16 de diciembre del año pasado.

Además de O Globo, la información se dio a conocer el domingo por medio de investigaciones adicionales publicadas en los medios mexicanos Aristegui Noticias y Proceso, así como la publicación por parte de la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad de los documentos que muestran los pagos a una empresa establecida en las islas Vírgenes y presuntamente vinculada a Lozoya.

Fuentes: Wilkipedia y The New York Times es