El senador José Narro Céspedes consideró que la entrega de recursos de manera directa a los productores del campo es parte de la política de bienestar, que es la de padrones y de gasto social hacia campesinos, pero no resuelve el tema de la pobreza.
«Entiendo que es importante que la población recupere sus condiciones de bienestar, salga de la pobreza en donde está. La política de bienestar ayuda a mitigar los efectos de la pobreza, pero no resuelve el tema de la pobreza”, añadió en entrevista con Notimex.
En ese contexto, refirió que organizaciones campesinas que integran el frente El Campo es de Todos, quienes reconocen las acciones de bienestar que impulsa el presidente Andrés Manuel López Obrador, plantean la necesidad de dar un segundo nivel a la política social, con fomento productivo y organización para la producción.
El también presidente de la Comisión de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural del Senado explicó que impulsar el fomento productivo es primordial, sobre todo, para la comercialización de los productos agropecuarios, la obtención de créditos y la compra de insumos.
Asimismo, indicó que la política de fomento productivo es la que ayuda a que la gente salga de la pobreza, ya que el objetivo es la incorporación de la producción agropecuaria a la cadena de valor; sin embargo, un limitante es el tema de acceso al crédito por lo que se propone la creación de una banca rural.
“Estamos planteando la creación de un gran banco rural, que necesita tener presupuesto, para darle crédito a los productores, sobre todo a los pequeños productores del país, y la Financiera (Rural) se está convirtiendo prácticamente en una banca privada”, informó.
Según el legislador de Morena, Financiera Rural actualmente cobra a los productores tasas de interés de 17 por ciento por los créditos, además de que antes el crédito al pequeño productor era a cambio de su cosecha y ahora es con garantías, por lo que los requisitos para acceder al crédito se duplicaron.
Señaló que con esta propuesta de la nueva institución se pretende facilitar el crédito sobre todo a los pequeños productores, y en otro tema, también se pretende acabar con los cupos de importación, y regular este rubro, pues afecta sobremanera a los productores del campo, como son los de frijol que tienen en bodegas la producción y no la pueden comercializar por los precios tan bajos.
“Tenemos en bodega la cosecha 2017-2018 de frijol y permitieron la importación de 280 mil toneladas de frijol, y eso es lo que hace es tumbarles el precio a los productores. Lo que se hizo fue facilitar las importaciones de este producto, y abrieron las puertas para la importación del frijol, los cupos y han introducido los grandes comercializadores, los grandes ‘coyotes’, 280 mil toneladas de frijol”, indicó.
Narro Céspedes refirió que lo anterior ha provocado que se caiga el precio del frijol, así compran barata la producción en México y después la venden en el exterior, y por ello no puede haber una agricultura que sea viable si no se protege y se le apoya.
De acuerdo con el morenista, es imposible competir con los productores estadunidense y recordó que cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se plantearon políticas de compensación, las cuales se han retirado, además de que el T-MEC tampoco las establece en su estructura, aunque sí se plantearon en los considerandos.
Fuente: NTX

