La calificadora Moody’s advierte que la pequeña escala de la respuesta de gasto del Gobierno de México para hacer frente a la pandemia de COVID-19 limitará el deterioro fiscal este año, aunque pudiera no ser suficiente para ayudar a la recuperación económica.

“Este enfoque corre el riesgo de hacer que la contracción económica sea más profunda y prolongada, lo que restringe la capacidad de la economía de recuperarse rápidamente una vez que se controla el brote”, enfatiza.

Recalca que México ha tenido una respuesta política limitada. “Las autoridades han anunciado un aumento modesto en los gastos de salud, cambios en los requisitos de reserva para los bancos y anticipo de gastos ya incluidos en el presupuesto”.

“Aunque esperamos que el gobierno anuncie más acciones a medida que se intensifique la crisis, es poco probable que supere el 1% del PIB”, subraya en un reporte denominado Policy support will mitigate economic damage but will not avert recessions.

Precisa que la respuesta limitada hasta el momento por parte del Gobierno de México, se destinó principalmente a proteger a las personas y las Pymes, sin apoyo directo a las grandes empresas o al sector turístico o de las líneas aéreas.

Agrega que las medidas tomadas por el Banco de México podrían mitigar en parte las consecuencias adversas de la pandemia al proporcionar liquidez a las empresas y facilitar el acceso a divisas.

El banco central ha reducido su tasa de política en 100 puntos base a 6% desde marzo, redujo los requisitos de reserva, creó facilidades de liquidez y ofreció líneas de financiamiento en dólares estadounidenses para que los bancos pudieran facilitar el acceso a divisas.

En general, en América Latina las políticas públicas ayudarán a mitigar las severas contracciones económicas en toda la región, pero a un alto costo fiscal, expone.

La mayoría de los países latinoamericanos han implementado medidas de diversas magnitudes, alcances y costos para mitigar el daño económico causado por la pandemia del coronavirus.

Las medidas amortiguarán en parte el impacto de estas dificultades, pero los riesgos crediticios seguirán siendo elevados en muchos sectores incluso después de que pase la peor parte de la pandemia, indica Moody’s.

«La magnitud y la efectividad de las políticas implementadas han variado; Brasil, Chile y Perú, por ejemplo, han adoptado medidas importantes de gran alcance», afirma Gersan Zurita, Senior Vice President de Moody’s. «En Colombia y Argentina, la respuesta fiscal ha sido menor, mientras que en México ha sido aún más limitada», reitera.

Fuente: NTX