El coordinador de los diputados federales del PAN, Juan Carlos Romero Hicks, demandó la destitución inmediata del gabinete energético encabezado por la secretaria de Energía, Rocío Nahle, así como los directores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett, y de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza.

En un comunicado, calificó el Acuerdo por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional como la primera auténtica estatización del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Precisó que más allá de la cadena de irregularidades para la entrada en vigor de la medida, una de las más graves y directas afectaciones sobre la población mexicana es el desplazamiento de la generación limpia de electricidad para regresar al carbón y el combustóleo, altamente contaminantes.

Según el legislador del Partido Acción Nacional (PAN), una vez más se vuelve a atropellar el Estado de derecho y la certidumbre para los inversionistas nacionales y extranjeros que enfrentan la incongruencia de que todo lo que acuerdan en un contrato se puede venir abajo de la noche a la mañana.

Romero Hicks señaló que con ello se elimina la posibilidad de instalar plantas de energías limpias, como la eólica y la solar, que resultan más baratas y sin impacto al medio ambiente, comprometiendo a México en los acuerdos internacionales.

Asimismo, destacó el desaseo para obligar a que el acuerdo mencionado fuera publicado en el Diario Oficial de la Federación sin cumplir con el obligado requisito de evaluar el impacto regulatorio de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria.

De acuerdo con el panista, tal medida ha generado la preocupación y protesta de las embajadas de Canadá y las 19 naciones que integran la Unión Europea, pues advierten que se ponen en riesgo inversiones por más de seis mil 500 millones de dólares de las empresas de sus países que están en México.

Consideró que las prohibiciones que establece el acuerdo vigente, desde el sábado pasado, constituyen una auténtica estatización, toda vez que la Secretaría de Energía asume totalmente el control del Sistema Eléctrico Nacional y frena las inversiones en energías limpias o renovables.

De igual forma, agregó, se imponen pruebas y limitaciones para las nuevas centrales de generación de energía a través de métodos renovables, limita la emisión de permisos para nuevas plantas eólicas o solares y prohíbe construcciones en lugares que se consideren congestionados o con poca capacidad de transmisión.

Fuente: NTX