La participación del ejército en diversas tareas en esta administración pretende acotar los niveles de corrupción, aseveró hoy el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien destacó el caso de su presencia en la industria de la construcción.

En la conferencia matutina, el mandatario destacó que la construcción de obras públicas era un “desastre”, porque “se dedicaron a robar, empresas contratistas que cobraban el doble o el triple; obras no terminadas y hacían su agosto empresas nacionales y extranjeras”.

Cuestionado sobre el creciente protagonismo de las fuerzas armadas en esta administración, López Obrador abundó en la importancia de la participación del Ejército en las obras, pues tan sólo en la construcción del aeropuerto Felipe Ángeles implicará un ahorro de 225 mil millones de pesos con respecto al proyecto en Texcoco.

Relató que en el gobierno de Felipe Calderón se privilegió a la empresa española Repsol.

“Si se hiciera una auditoría administrativa, se encontraría que saquearon a la hacienda pública. Se les entregó un contrato a Repsol para explotar la extracción de gas en la Cuenca de Burgos; cuando bajó el precio y no les convino, se les canceló el contrato.

En el sexenio pasado se optó por otra empresa española, OHL, la favorita, aunque “se hacía la faramalla de que licitaban obras pero ya se sabía quienes iban a ganar”.

Por lo demás, justificó la participación del Ejército y la Marina en tareas de seguridad para aprovechar la “disciplina y el profesionalismo” de sus elementos, por lo que han sido parte importante en la construcción de la Guardia Nacional que se ha nutrido de soldados, marinos y ex integrantes de la Policía Federal.

De igual forma la Marina apoyará en el control de los puertos, por la necesidad de garantizar la seguridad, dijo López Obrador. Citó el caso del puerto d Manzanillo al cual están asociada la violencia en la entidad que ocupa el primer lugar en incidencia de homicidios.

Fuente: La Jornada