La escasez de inversión en América Latina no es la causa del bajo crecimiento, sino su resultado. Los gobiernos que se centran exclusivamente en estimular la inversión quizá deberían analizar el problema desde otra perspectiva como los rezagos en gobernanza y falta de capacitación a los trabajadores, exhibe una nota de trabajo del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En un comparativo de dos décadas realizado entre Polonia y México, concluye que América Latina quedó rezagada en crecimiento porque no tenía “la misma combinación de elevado capital humano y bajo ingreso que los antiguos países comunistas” y a que no hubo mejoras institucionales como las observadas en Europa.

Subrayó que en los últimos 25 años, México ha tenido más inversiones –como porcentaje del producto interno bruto (PIB)— que Polonia, pero su crecimiento per cápita ha sido “mucho más lento”. Reporta que es una combinación entre la baja en los niveles de productividad, de capacitación y especialización de la fuerza de trabajo y en los niveles de gobernanza.

Es una condición en América Latina de la mitad de la década de los noventa a 2017. “En realidad, en muchos países los indicadores de gobernanza empeoraron”, acotó. Consignó que de acuerdo con estos indicadores que mide el Banco Mundial y abarcan corrupción, efectividad y estabilidad política, entre otros, México no sólo se encuentra entre los más bajos del mundo, sino también de la región, sólo detrás de Paraguay.

“América Latina es más pobre porque los niveles de capital humano y de productividad son más bajos, y no por culpa de la inversión (…) los países no crecerán con más rapidez ni se acercarán a los niveles de ingreso de las regiones más ricas del mundo si el capital humano, la gobernanza y el clima de negocios no mejoran”, advierte el documento de trabajo.

Fuente: La Jornada