Para adecuarse a la Norma Oficial Mexicana (NOM) 051, sobre etiquetado frontal de advertencia, Liconsa reformuló su leche, informaron a La Jornada, Ignacio Ovalle, director general de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) y Bernardo Fernández, director de Operaciones de Liconsa.

Detallaron que el lácteo no portará sellos debido a que se le disminuyó la cantidad de grasa. En cuanto a los azúcares no tiene problema, porque es leche fresca de vaca proporcionada por productores de pequeña escala.

En 2010 la leche Liconsa tenía 30 gramos de grasa por litro, luego pasó a 15 gramos y ahora debido a que la NOM051 sanciona lo que esté por arriba de ocho gramos por litro, se le reduce nuevamente el aporte graso. Remarcaron que ello no afectó el sabor del producto que se distribuye a precio subsidiado, pero ahora será más saludable.

“Nuestra leche siempre ha sido de gran calidad. El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán ha aprobado la leche como excelente. La fórmula que ha tenido Liconsa ha sido esa, pero con todo esto del Covid-19 se ha visto la necesidad de reducir el consumo de sales, grasas y azúcares. La fórmula tradicional de Liconsa tenía ligeramente unos cuantos gramos por encima de lo que ahora requiere la industria para no salir con etiquetado. Entonces en el espacio industrial de Liconsa se hizo un esfuerzo para reformular, y que la leche salga enriquecida y de buen sabor”, detalló Ovalle.

“La reformulación fue un esfuerzo interno de Liconsa, pero validado o puesto a consideración de autoridades. Será una leche de calidad, y que no va a salir con etiquetado frontal”.

Liconsa se asesora con la “Secretaría de Salud, la Cofepris, Profeco, y estamos todavía iniciando unas mesas con el doctor Ruy López Ridaura (titular del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades) para que nos ayude a terminar de articular el tema con todos los actores del sector salud que haga falta”, expuso Fernández, encargado del proceso de reformulación del lácteo.

El programa de abasto de leche tiene más de 76 años. La fórmula fue verificada por el INCMNSZ, y es de “primera”.

Explicó que “la NOM051 tiene la tabla seis que establece algunos parámetros. La fórmula actual está un poquito por arriba, por eso la reducción en términos de la grasa total que trae el producto. Esta disminución de grasa ya ha venido sucediendo paulatinamente, ha sido una tendencia. Es un interés de salud pública tener una leche un poco más ligera. Incluso DIF nacional nos ha pedido ya descremada absoluta, porque somos los primeros en obesidad infantil”.

Fuente: la Jornada