Francisco Garfias

La derrota de Morena en las elecciones de Coahuila e Hidalgo no debe llevarnos a conclusiones precipitadas. No es el derrumbe de la 4T que algunos quieren ver ni tampoco la milagrosa resurrección del PRI.

En Coahuila, el tricolor se llevó “carro completo” —los 16 distritos— y en Hidalgo iba adelante en 36 de los 84 municipios, el PRD en siete y Morena en 6.

Es, para ponerlo en palabras de Muñoz Ledo, un “serio revés” para el partido en el poder, y un indicativo de que son un movimiento que depende de un caudillo.

Estas elecciones “demuestran que necesitamos un partido sólido y organizado. Si AMLO no fuera Presidente, hubiera hecho campaña y revertido la situación”, puntualizó Porfirio.

No estoy seguro de que si el tabasqueño hubiera estado en la boleta Morena hubiese triunfado, pero sí que el resultado no le hubiese sido tan adverso.

Es cierto que hubo una dosis de “voto de castigo” en las urnas y un aviso de lo que se le puede venir al Presidente en junio próximo.

Los estragos sociales, sanitarios y económicos de la pandemia y los insignificantes avances en seguridad seguramente contribuyeron a este resultado.

Pero no hay que olvidar que ambas entidades son gobernadas por el PRI y que sus gobernadores saben operar.

Además, como bien apunta el consultor Luis Carlos Ugalde, exconsejero presidente del IFE, Morena vive en conflicto permanente en todas las entidades del país.

En Hidalgo hubo pleitos internos por las candidaturas. Eso, aunado al declive del Grupo Universidad, aliado de Morena en 2108, hundió al partido.

“Será difícil que a la nueva dirigencia nacional le dé tiempo para poner orden en las entidades, sobre todo porque en el seno del Comité Nacional seguirá habiendo divisiones”, destacó el consultor.

Remató con un arriesgado vaticinio: “El tsunami obradorista de 2018 no se repetirá, pero Morena será el partido más votado en el 21”.

Para Alejandro Rojas Díaz, excandidato a la presidencia de Morena, el resultado es reflejo de la falta de liderazgo democrático, dedazos e imposiciones de la nomenclatura. “Nos pueden hundir en el 2021”, advirtió.

Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente interino de Morena, recurrió a la vieja cantaleta obradorista: no reconoce los resultados preliminares.

* El 50 aniversario luctuoso del popular Lázaro Cárdenas volvió a juntar, en el Monumento a la Revolución, al populista López Obrador con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del emblemático general.

Súbitamente, el ingeniero soltó palabras que sonaron como reproche al Presidente:

“Mi padre fue respetuoso de la oposición, como se puede constatar ante los persistentes ataques de las oposiciones, respondiendo a ellos con su labor política y conducta cívica.

“El general sabía qué y quiénes las movían, quiénes las representaban con la convicción de que no significaban riesgo alguno a la obra de la Revolución.

“Y menos a los principios que normaban su proceder, sino que se fortalecían éstos respetando a esas oposiciones, que por tronantes y agresivas que fueran, solamente ejercían su derecho constitucional a la disidencia”, remató.

Desde su primer día en Palacio, el tabasqueño ha mostrado que no tolera a los que piensan diferente. No respeta a la oposición. Desde su mañanero púlpito abusa de la palabra, descalifica, amedrenta, ofende a sus críticos.

Lo suyo, lo suyo, es el pensamiento único.

* “A todo mundo le encantan los gestos, el avión, el Palacio. Todo eso es buena política y tal vez dice algo sobre su carácter, pero no creo que tenga la menor idea de lo que está haciendo”, le dijo Barry McCaffrey, otrora zar antidrogas de Estados Unidos, a León Krauze, en referencia a López Obrador.

La entrevista —vale la pena leerla— aparece en Letras Libres y habla de la escandalosa detención del extitular la Sedena, Salvador Cienfuegos, pero también de la política del gobierno de la 4T.

McCaffrey dice tener admiración y respeto por los militares mexicanos, pero cree que la DEA no haría un arresto de tan alto perfil sin evidencia sólida. “Seguramente tienen pruebas contra él. Así lo asumiría yo”, señaló.

Publicado en Excelsior