Ciudad Acuña, Coah. Al clausurar la la 111 Asamblea General Ordinaria del IMSS, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo -una vez más- que ante la crisis sanitaria que desató la pandemia, que ya pasó lo peor. “Pueden haber más infectados , pero esto no se refleja necesariamente en el número de fallecidos. Esto es importante, hay que decirlo, está sucediendo a nivel mundial, hay un rebrote de la pandemia pero que no ha tenido los mismos efectos en fallecimientos”.

Ante representantes obreros y empresariales el director del IMSS, Zoé Robledo enfocó su informe en torno a la estrategia para enfrentar la pandemia subrayando que cuando esta se gestó, el sector salud enfrentaba una compleja reestructuración para “levantar sistema de salud y sus instituciones” superando obstáculos, riesgos, intereses y resistencias y con instituciones nacientes y procesos nuevos en marcha cuando llegó la pandemia”.

Robledo dijo que esta pandemia más que una crisis sanitaria, es un reto civilizador para esta generación y las que vienen. “La pandemia no ha terminado pero estamos mejor preparados para lo que venga .

López Obrador explicó de nuevo que el país enfrentó crisis paralelas, la económica y la sanitaria. En cuanto a lo económico, aseguró que ya se percibe una luz al final del túnel, en referencia a algunos datos económicos que, dijo, evidencian la recuperación. Informó que en octubre se han recuperado ya 164 mil empleos que, sumados a los generados en agosto y septiembre suman ya 400 mil empleos.

Por ello, dijo, se llevará la proyección de que en marzo se logrará llegar a los 20.5 millones de plazas formales que se tenían antes de la pandemia.

En cuanto a la crisis sanitaria, la estrategia seguida permitió que se tenga más capacidad para sacar adelante a los enfermos, “estamos hablando de un virus terrible, no conocido y tampoco con posibilidades de enfrentarlo con medicamentos, sin vacuna, con muy poca experiencia de cómo tratarlo.

Aprovechó el foro para una nueva crítica al periodo neoliberal que heredó un déficit de infraestructura hospitalaria y de personal médico. Anunció que se continuará con el proceso de conclusión de obras no terminadas de pasadas administraciones.

En su intervención, Robledo destacó la reconversión que tuvo el IMSS para habilitar unidades y personal médico para hacer frente a la emergencia derivada del Covid-19.

La asamblea sirve de marco para inaugurar el Hospital General de Zona 92 en Coahuila, en el cual Robledo dijo que cuando llegó la pandemia, sorprendió al IMSS en las tareas de revertir el déficit de número de camas, terminar todo lo que había quedado en el abandono, elefantes blancos abandonados, identificar las razones por las cuales no se habían terminado hospitales ya sea por obstáculos legales, sociales o incumplimiento de empresas o por la terrible indolencia, de 56 edificaciones inconclusas de las cuales 33 ya están operando y 13 están en proceso.

Fuente: la jornada