FRANCISCO RODRÍGUEZ

No es que se quiera hacer leña del árbol caído, pero es imprescindible mencionar que dentro de la larga lista de errores cometidos por la Cuarta Decepción, el oso del sábado 24 en el corazón del centro histórico de la Ciudad de México es de tal tamaño que jamás se olvidará. Si ha fallado en todo, ese ridículo por sí mismo acabó con el cuadro.

El telón ha bajado: de los treinta millones de votos en el escenario de lo chusco, sólo quedó un puñito de chairos y acarreados de los suburbios y de todo el territorio nacional. Cinco mil. ¿Quién apuesta a favor de un régimen que persiste en el ridículo?

Por si alguien no lo quería creer, esta vez se la volaron. Alcanzaron el récord de la incompetencia y del conflicto previsible. No existe el estómago suficiente para tragarse esa barrabasada que estará indudablemente en el anaquel de las farsas más grandes que se puedan recordar del paso de los chairos por esta vida. Es francamente insuperable, y eso no es poco para lo que representa en la historia sexenal.

Sólo 5 mil 700 apoyadores de AMLO, acarreados de todas partes

Y es que, para un gobiernito que presume ser el mayor movilizador del continente, para dirigentes que se han jactado de que llenar el Zócalo era más sencillo que robarle el dulce a un niño, lo que pasó el sábado 24 de octubre no tiene nombre, ni medida posible. Es el colmo de la estulticia. La Diana de la insuficiencia.

Cinco mil setecientos apoyadores, acarreados de todas las regiones del país, pagados ubérrimamente con nuestros impuestos, tuvieron la osadía de ir a gritar por las principales calles del país su adhesión incondicional al régimen. Si esto no es la prueba de que el “caudillo”, el régimen, el gobierno y los operadores de la plebe se quedaron solos, no es absolutamente nada.

Las botargas encadenadas de los ex presidentes ‎sometidos es la principal prueba de que nadie sabe hasta dónde hemos llegado. Un grupito de fanáticos, con la vergüenza hecha trizas, nunca tendrá el cuajo de sostener ante ningún tribunal de la conciencia ningún objetivo, ninguna idea de lo que están haciendo con este país.

Y el “caudillo”, ante el ridículo, prefirió poner pies en polvorosa

La carcajada se ha oído hasta la Conchinchina. En lugar de esperar la aclamación de esa multitud abyecta y encuerada, el “caudillo” aprovechó cualquier pretexto, hasta la asistencia a una asamblea ordinaria de trabajo del IMSS o del ISSSTE para salir por piernas de Palacio Nacional y no ser testigo de sus propias miserias frente a la plancha del corazón de México.

Bien podría haber ido a comerse una pancita a Portales, una birria a San Camilito, un pozole a Xochimilco o unos tamalitos de picadillo a San Cosme. Lo que fuera, con tal de no presenciar el derrumbe estrepitoso de su teatro, la prueba palpable de que esto se acabó. Cualquier pretexto era bueno para no poner ni dar la cara‎.

Durante casi un mes, los preparativos fallidos para la marcha

Tuvieron los fanáticos de la Cuarta Depresión casi un mes para preparar la respuesta multitudinaria, la marcha del millón, a la manifestación de los clasemedieros de Frenaa. Convocaron al inefable Sindicato Mexicano de Electricistas, en extinción pero bien retribuido con las noventa concesiones termoeléctricas del Valle de México, a los tranviarios sometidos por Claudia Sheinbaum…

… a los cinturones de pobreza de Chalco, a los paniaguados de los programas sociales, ésos que según ellos suman treinta millones, a las bases irreverentes de Morena, a los grandes tlatoanis de lo obtuso, a los favorecidos por las concesiones urbanas y nacionales, a todos. Y entre todos, sólo pudieron juntar un puñado de vociferantes. El colmo.‎ Había más policías que manifestantes.

El oso que marcará para siempre la soberbia del “caudillo”

Y es que lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible, decía el torero de Las Ventas cuando la multitud le pedía arrimarse más al toro. El músculo de la Cuarta Transformación es ya un mito insepulto. Nunca nadie en la plaza había fracasado tanto, nunca había caído tan bajo. Fue el oso que marcará para siempre la soberbia del “caudillo”. Una huella que no podrá borrarse ni con toda el agua de los océanos.

Los analistas coinciden: es el último mecate que tenían que jalar para darnos cuenta del aquelarre, la anunciada tragedia que iban a provocar los aprendices de brujo. Llegamos al lugar sin límites y a padecer un capitán dislocado que cree que el barco no ha naufragado. ¡Sálvese quien pueda! Esta fue la estocada definitiva. No puede defenderse ni en una mañanera.

Fue la descripción en términos reales de lo que está pasando en México. El simple desenmascaramiento de la terca realidad que nos ha llevado a los abismos, por parte de los empecinados en que sólo sus chicharrones truenan, aunque nunca hayan tronado. Todo naufraga: la economía, la salud, la seguridad nacional y la sociedad en su conjunto.

Cinco mil chairos contra 200 mil manifestantes de hace un mes

Derrotada por manifestantes de la clase media, con sus propios recursos y sin necesidad de acarreo, la Cuarta Decepción ha tropezado con su propia piedra, ha recibido la medicina amarga de su propia receta. Debe prepararse a sufrir a una población francamente encabronada contra los que se dijeron salvadores de la patria.

Cinco mil chairos han entregado la plaza, contra doscientos mil manifestantes de hace un mes, irritados, provenientes de la generosa clase media. En estas condiciones, la Nación exige la verdad, aunque sea por última vez.

Ya no es posible seguir deglutiendo ruedas de molino, ni promesas incumplibles. Una vez descubierta la mentira en todos los renglones, el pueblo ya no quiere más mentiras, ni tragarse una cadena de desatinos demagógicos que puede acabar en el peor de los mundos posibles.

Los héroes del chairopopulismo… al bote de la basura histórica

Frente a una población extenuada por la crisis económica, política, moral y material, falta un cerebro templado para poder navegar entre el caos, para salir de esta vorágine, de esta crisis que consume todos los sectores, desde el social hasta el militar. Si no es así, ya nadie podrá ofrecer, ni impunidad. El estado psicológico no puede seguir distorsionando la realidad. Ha sido suficiente. México exige personas equilibradas al mando.

Las personas menores que llegaron a sentirse únicos, hechos a mano, preparados anímicamente sólo para pasar a las filas de los héroes inmortales, han pasado al bote de la basura.

Lo peor para los personajes de esta Cuarta Decepción es que pasarán a la historia cívica de este país demolidos por un grupo de la sociedad civil que ha alzado la voz a tiempo para demostrar la fuerza inaguantable de la indignación nacional. A partir de hoy, los partidos deben darse cuenta de las enormes posibilidades que se abren al lado de la sociedad de carne y hueso. De la fuerza del coraje y del valor.

Paulatinamente, la Cuarta Decepción se va quedando sola y vacía

La fábula del parto de los montes ha quedado pequeña para revelar el verdadero tamaño de estos ratones, la real catadura de las amenazas y la catarata de insultos caídos sobre los creadores de empleo en este país. Adiós al big brother fiscal, a las amenazas de la ley de plusvalía, al presupuesto de ingresos de más de seis billones. Ese país ya no existe. Dejó de ser en unos cuantos días.

La Cuarta Decepción tendrá que entregar los bártulos del poder prestado en la soledad más absoluta, de la que jamás debió de haber salido. Se quedaron absolutamente solos, sin perro que les ladre. Sin agarraderas para encubrir en el futuro próximo sus corruptelas.

¿No cree usted?

Índice Flamígero: La marcha de simpatizantes del presidente Andrés Manuel López Obrador, la llamada marcha del millón, registró la participación de 5 mil 700 personas, informó este sábado 24 de octubre la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México. El grupo partió del Ángel de la Independencia y llegó hasta el Zócalo de la Ciudad de México, donde el Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAA) tiene instalado un campamento desde el 23 de septiembre pasado. La dependencia capitalina subrayó que la marcha se desarrolló sin incidentes. “Se exhortó a quienes asistirían a la marcha en apoyo a AMLO a llevar a cabo su movilización de forma pacífica, por lo que al atender esta recomendación pudieron entrar al Zócalo capitalino, donde hubo un mitin en defensa del proyecto político de López Obrador”, agregó en un boletín la dependencia.

https://www.indicepolitico.comindicepolitico@gmail.com@IndicePolitico@pacorodriguez