Al comparecer en comisiones del Senado, el director general Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo aseguró que, durante la emergencia sanitaria, el Instituto implementó acciones para ampliar su infraestructura hospitalaria, proteger al personal que atiende COVID-19 en la primera línea de batalla y desarrolló estrategias de apoyo a la economía de la gente.

Ante los integrantes de las Comisiones Unidas de Salud y Seguridad Social del, como parte de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno, destacó que cuando el presiente lo nombro titular del IMSS, se comprometió a mejorar la calidad de la atención, hacer más cortos los tiempos de espera para una cirugía y fortalecer la medicina preventiva.

“Había que cambiar el rumbo: contratar más personal, formar más especialistas e invertir en infraestructura física. En este mismo Salón de Sesiones de la Comisión Permanente, hace un año hice el planteamiento de este problema, de este déficit estructural y presenté varias propuestas para hacerle frente”, detalló.

Indicó que entre las principales estrategias está el Programa de Unidades Médicas de Tiempo Completo; la reasignación de dos mil millones de pesos para la compra de equipo e instrumental, la mayoría sin renovarse desde hacía diez años; aumentar el número de becas, que a 2021 pasará de siete mil 814 a ocho mil 300.

Indicó que en agosto presentó ante el Consejo Técnico del IMSS un programa piloto para trabajadores independientes que iniciará a finales de año y que permitirá su aseguramiento en el IMSS con prestaciones equivalentes a las que se otorgan a un trabajador tradicional, a través de los cinco seguros que contempla el régimen obligatorio.

Destacó que ayer en la reunión regional de acreditación sobre sistemas de salud resilientes, la Organización Mundial de la Salud reconoció que México ha sido el país de las Américas que ha hecho mayores esfuerzos en su proceso de reconversión hospitalaria.

Zoé Robledo afirmó que de las 56 obras de infraestructura recibidas en la pasada administración que tenían algún tipo de problema y sin claridad en los tiempos de conclusión, hoy 32 ya están operando y 12 están en proceso.
Dijo que, con ese propósito, se maximizó la capacidad de las unidades hospitalarias hasta llegar a 16 mil 118 camas, lo cual se logró con la reconversión de 184 hospitales del Régimen Ordinario y 80 Hospitales Rurales de IMSS-BIENESTAR para la atención COVID-19.

Refirió que para sustituir al personal del Instituto en resguardo domiciliario y paliar el déficit estructural, se contrataron a 30 mil 444 trabajadores por tiempo determinado a fin de atender la emergencia sanitaria, lo que ha permitido cubrir las plantillas de los hospitales de expansión y los turnos vespertinos, nocturnos y de fin de semana.

Afirmó que el mayor reto ha sido la protección de los trabajadores en la primera línea de batalla, para lo cual se tiene garantizada la distribución semanal de Equipos de Protección Personal (EPP) con 783 mil respiradores, 1.1 millones de cubrebocas, 159 mil goggles y caretas, 1.2 millones de pares de guantes y 1.2 millones de batas, entre otros.