Por Rubén Arizmendi

El Director General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Luis Antonio Ramírez Pineda aseguró que se trabaja para mejorar la atención a los derechohabientes en los 21 servicios, seguros y prestaciones, y se realizan esfuerzos para sanear las finanzas del Instituto, cumplir con las deudas contraídas con nuestros proveedores, y reducir el déficit en el seguro de salud, así como consolidar un modelo de prevención en esta materia.

Durante su comparecencia ante las Comisiones Unidas de Salud y Seguridad Social del Senado de la República, el titular del Instituto puntualizó que con esta estrategia se consolidará al ISSSTE para responder las necesidades de las y los servidores públicos, quienes exigen respuestas más contundentes.

Refirió que la transformación del Instituto se basa en una estrategia para mejorar la atención de los 21 servicios, seguros y prestaciones a los 13.5 millones de derechohabientes, terminar obras inconclusas; aumentar la transparencia para evitar corrupción; sanear las finanzas y, sobre todo consolidar un modelo de prevención en materia de salud, señaló.

Ante el presidente de la Comisión de Salud, Miguel Ángel Navarro Quintero, y la secretaria de la Comisión de Seguridad Social, Lilia Margarita Valdez Martínez, el funcionario mencionó que cuidar la salud de las y los trabajadores al servicio del Estado, pero al mismo tiempo asegurarles los beneficios de las prestaciones económicas, sociales y culturales, es la responsabilidad que encomendó el Jefe del Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador.

Por ello, dijo, la ruta de cambios estará basada en cinco objetivos prioritarios, donde se contempla terminar las obras inconclusas y poner en condiciones dignas de servicio a las que presentan deterioro, así como atender las necesidades de equipamiento de nuestros espacios de salud; poner en práctica una política de transparencia para evitar corrupción y disminuir paulatinamente las prácticas de subrogación.

El titular del ISSSTE comunicó que, desde el inicio de la actual Administración Federal, se inició un proceso de equipamiento en las clínicas para recuperar su capacidad de respuesta y atención a los pacientes. Están concluidas obras que estaban sin terminar, rezagadas u olvidadas, como las ubicadas en Piedras Negras, Coahuila; Delicias, Chihuahua; Tepic, Nayarit; Villahermosa, Tabasco, y Tláhuac, Ciudad de México.

De igual manera, se dotó de 10 quirófanos al Hospital Regional “1º de Octubre” y de una nueva área de urgencias en el Hospital Regional “Gral. Ignacio Zaragoza” de la Ciudad de México.