La tasa de desocupación se disparó 1.4 puntos porcentuales en el tercer trimestre del año, al pasar de 3.7% a 5.1% a nivel nacional, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Sin embargo, para el conjunto de las principales 39 ciudades del país, donde el trabajo es mayor organizado y demandado, la tasa se ubicó en un 6.4%, tras los efectos que ha dejado la pandemia en el mercado laboral mexicano.

Eso no es todo. Durante julio y septiembre, hubo una disminución de 3.6 millones de personas en la Población Económicamente Activa (PEA), lo que se refleja en una Tasa de Participación Económica de 55.5% respecto a la población de 15 años y más, cifra inferior en 4.9 puntos porcentuales inferior a la de mismo trimestre del año pasado.

El deterioro del empleo también se hizo sentir en la subocupación, es decir, en aquellas  personas ocupadas que tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual les demanda.

Esta cifra pasó de 4.3 millones en el tercer trimestre de 2019 a 8.7 millones en el mismo periodo de 2020,  es decir, hubo un aumento de 4.4 millones de personas.

Por su parte, la población ocupada informal, que comprende a los ocupados que son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan, como aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo, fue de 27.7 millones, 3.5 millones menos comparado con el mismo trimestre del año pasado.

Respecto a las tasas de informalidad laboral, las más altas se registraron en Guerrero con 78.5%, seguido de Oaxaca con 76.6% y Chiapas con 74; en cambio, Nuevo León con 35.4%, Chihuahua con 36.6% y Coahuila de Zaragoza con 36.9% registraron los más bajos durante el tercer trimestre de 2020.

En términos generales, señalo el Inegi, los resultados del levantamiento de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición (ENOEN) del tercer trimestre de 2020 muestran una lenta recuperación de la ocupación, que está todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia.

Los cambios más importantes entre el tercer trimestre de 2019 e igual trimestre de 2020 fueron una disminución de la PEA por la vía de la población ocupada, la cual se ve reflejada en la caída de la ocupación en el sector terciario, principalmente en restaurantes y servicios de alojamiento así como en el comercio.

También hubo una pérdida de empleos de tiempo completo, disminución de la ocupación en los micronegocios y en condiciones de informalidad, así como un aumento de la desocupación, la subocupación y en la ocupación en situación crítica.

Fuente: Proceso