El Senado de la República aprobó un proyecto que busca fomentar el trato digno a los animales de compañía y establecer las bases para sancionar a quienes realicen acciones de crianza, comercialización o reproducción clandestina de perros y gatos.

El dictamen, que se aprobó con 84 votos a favor y una abstención, adiciona tres párrafos al artículo 87 BIS 2 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente para que:

Las entidades federativas lleven a cabo campañas de información sobre la importancia de la adopción, vacunación, desparasitación y consecuencias ambientales, sociales y de salud pública del abandono de los animales de compañía.

Además, en coordinación con los municipios o las alcaldías de la Ciudad de México, las entidades garantizarán, en la medida de lo posible, la esterilización gratuita de animales, su trato digno y respetuoso en los centros de control, y establecerán las sanciones correspondientes para todo aquel que los maltrate.

El proyecto precisa que en el caso de perros y gatos sólo se permitirá la crianza, comercialización o reproducción de ejemplares en lugares autorizados y que las entidades federativas, en coordinación con los municipios o en su caso las alcaldías de la Ciudad de México establecerán las sanciones correspondientes a quienes realicen estas acciones de manera clandestina.

El senador Manuel Velasco Coello, del PVEM, dijo que en México se calculan más de 28 millones de perros y gatos, de los cuales 70 por ciento se encuentran en situación de calle. El desinterés y la insensibilidad han ganado terreno y provocado que millones de mascotas, abandonadas por dueños irresponsables, sean expuestas a tratos crueles y representen un grave problema a de salud pública, apuntó.

En otro dictamen, con 79 votos a favor, la Cámara de Senadores insistió en la reforma que busca fomentar el aprovechamiento de la materia orgánica de los residuos sólidos urbanos para generar energía.

Se trata de un proyecto devuelto por la Cámara de Diputados para modificar diversas disposiciones de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos. La colegisladora propuso suprimir el artículo 7, modificar los artículos 9 y 10 y eliminar el artículo segundo transitorio de la propuesta que aprobó el Senado el 20 de febrero de 2019.

Raúl Bolaños-Cacho Cué, presidente de la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático, explicó que los diputados cambiaron por completo el objetivo del proyecto, que es fomentar el aprovechamiento de la materia orgánica de los residuos sólidos urbanos en procesos de generación de energía.

La Cámara de Diputados, aclaró, eliminó el término fundamental que es “materia orgánica” para dar lugar a la interpretación de que todos residuos sólidos urbanos serían valorizados para generar energía y no sólo la materia orgánica.

Dicho ajuste, acotó, ocasionó que asociaciones, confederaciones de recicladores, así como especialistas denunciaran que con estos cambios se eliminará la posibilidad de que el reciclaje sea considerado como parte indispensable de la economía circular, por lo que podría provocar una pérdida masiva de empleos.

Los dos dictámenes se enviaron a la Cámara de Diputados para sus efectos constitucionales.