Cientos de manifestantes vestidos de negro se enfrentaron con la policía el sábado en París al final de una manifestación contra la violencia policial, después de que manifestantes enmascarados lanzaron fuegos artificiales ante la policía, levantaron barricadas y arrojaron piedras.

La mayoría de los miles de manifestantes marcharon pacíficamente, pero pequeños grupos de enmascarados vestidos de negro rompieron escaparates y prendieron fuego a dos vehículos, una motocicleta y una cafetería. Las llamas fueron controladas rápidamente.

La policía disparó gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, mientras que carros lanza agua rociaron a los grupos restantes de manifestantes en la Plaza de la Bastilla.

El Ministerio del Interior estimó en 46.000 los manifestantes en París. La policía dijo que había realizado nueve arrestos.

Miles de personas marcharon también en Lille, Rennes, Estraburgo y otras ciudades, en una protestas que se producen después de que la policía golpeara a un productor musical negro, lo que avivó la ira tras conocerse un proyecto de ley que muchos consideran que limita el derecho de los periodistas a informar sobre la brutalidad policial.

El proyecto de ley convertiría en delito la circulación de imágenes de agentes de policía en determinadas circunstancias, lo que, según los opositores, limitaría la libertad de prensa.

Fuente: reuters