La laxitud de las medidas sanitarias, especialmente en el sector informal de la economía, y la reactivación de prácticamente toda la actividad de la industria formal generaron tasas de crecimiento positivas en la economía del país durante los recientes tres meses; sin embargo, estos indicadores se podrían revertir si la crisis de salud por la pandemia de COVID-19 persiste, afirmó el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México, Pablo Mejía Reyes. 

            El experto del Centro de Investigación en Ciencias Económicas de la Facultad de Economía de la UAEM detalló que se han registrado tasas de crecimiento positivas de 3.5 por ciento en el sector de la construcción, de 1.5 por ciento en la manufactura y 1.9 por ciento en el total industrial. “Las cifras publicadas por INEGI muestran que la industria nacional sigue recuperándose, aunque a un ritmo menor”. 

Sin embargo, alertó, el rebrote de contagios en lo que va de diciembre condujo a la restricción de la actividad productiva en varios estados y, como se ha mencionado muchas veces, mientras la crisis sanitaria no se controle, la producción no retomará su ritmo de crecimiento y la recuperación reciente se podría revertir. 

Pablo Mejía Reyes agregó que en el marco de la nueva normalidad y la laxitud de las medidas sanitarias, también se observó una recuperación parcial de la economía internacional en los meses posteriores a junio, en sectores como la producción total industrial, la construcción y la manufactura. “El panorama financiero del país es favorable, pero con incertidumbre”.