La Dirección de Protección al Ambiente de la Universidad Autónoma del Estado de México capacitó en materia de recolección de residuos sólidos, derivado de la implementación de las medidas de prevención y minimización del contagio del SARS-CoV-2. 

El responsable del Departamento de Residuos Peligrosos de la UAEM, Víctor Hugo Ponce Cruz, impartió la capacitación virtual “Manejo de los residuos peligrosos al interior de espacios universitarios”. 

El universitario explicó que la UAEM se apega a las disposiciones y normas para la recolección de residuos sólidos peligrosos como la NOM-052-SEMARNAT-2005 y la NOM-87-SEMARNAT-SSA1-2002. Esta última indica qué hacer, específicamente, con los residuos biológico-infecciosos. 

En el caso de los residuos sanitarios no reciclables como pañales, cubrebocas, mascarillas, guantes, hisopos y pañuelos desechables, entre otros, en casas, escuelas y organizaciones no hospitalarias por residentes sin contagio de COVID-19, su recolección, manejo y disposición se debe apegar a las normas emergentes que emitió el gobierno federal. 

En ese sentido, en los espacios universitarios existen como mínimo dos contenedores exclusivos para estos residuos, que deben estar identificados y etiquetados adecuadamente. 

Indicó que este tipo de residuos sanitarios no reciclables deben llegar a este contenedor dentro de una bolsa transparente, también identificada, y una vez en el bote se debe proceder a la desinfección general con una solución que contenga cloro. 

El personal universitario encargado de recoger estos residuos, abundó, usa un equipo especial conformado por bata de algodón de manga larga, cubrebocas, guantes y lentes, para prevenir un posible contagio. 

“Es importante dejar dentro de los espacios universitarios de tres a cinco días este tipo de residuos, antes de entregarlos al sistema de recolección de basura municipal, para asegurarse que los residuos sean seguros para quienes los recolectan”. 

Cabe destacar que la Dirección de Protección al Ambiente de la UAEM seguirá capacitando en este rubro, debido a que este tipo de residuos se están utilizando de manera cotidiana y pueden ser una fuente de contagio de COVID-19.