La pandemia de COVID-19 acentúa las desigualdades sociales; sin embargo, la adecuada puesta en marcha de megaproyectos de infraestructura podría ayudar a un desarrollo equilibrado de los territorios, sostuvo el experto en economía Patricio Aroca González, para la Universidad Autónoma del Estado de México. 

Durante su participación en el Séptimo Congreso Internacional de Sustentabilidad y Segundo Congreso Binacional México-Perú de Sustentabilidad, organizado por el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo Sustentable de la UAEM, destacó el reciente incremento en Latinoamérica de megaproyectos como carreteras, hospitales, aeropuertos, universidades y otro tipo de infraestructura.  

            Al dictar la ponencia “Los efectos de los megaproyectos en las desigualdades territoriales: producción, distribución, bienestar y pandemia”, el especialista en ingeniería comercial de la Universidad “Adolfo Ibáñez” de Chile detalló que debe condicionarse a los inversionistas de los megaproyectos para que se responsabilicen de los daños ecológicos que producirá la construcción y desarrollen medidas de remediación ambiental.  

            De igual manera, abundó, deben incorporar en sus procesos de producción a sectores de la región donde se realizará el megaproyecto de infraestructura, así como la contratación de mano de obra local para que los salarios recibidos produzcan un impacto económico positivo en las regiones.  

            Patricio Aroca González afirmó que un estudio sobre megaproyectos realizado en una zona de Indonesia reveló que si bien la operación de infraestructura se desarrolla en localidades, los beneficios de la inversión son llevados a regiones más industrializadas, por lo que es necesario transformar esta dinámica e impulsar a las regiones de menor crecimiento.