Francisco Garfias

Se rompió el silencio oficial alrededor de las acusaciones de violación en contra de Félix Salgado Macedonio, candidato de Morena a gobernador de Guerrero.

La Fiscalía estatal dio a conocer un comunicado en el que informa que la carpeta 1203027010000202017 se encuentra en revisión para determinar la procedencia o no de la acción penal. La presunta víctima, una mujer casada, vivió un calvario, de acuerdo con la excelente crónica que sobre el tema hizo el colega Héctor de Mauleón, en El Universal.

Un caso de abuso que refleja lo cargado de las cañerías de la política y que, de confirmarse, llevaría de inmediato a la cancelación de la candidatura de Salgado.

De acuerdo con declaraciones del exfiscal de Guerrero, Javier Olea, la agraviada presentó la denuncia. La indagatoria avanzó. El funcionario asegura que tenía todo listo para girar orden de aprehensión, pero que por presiones políticas del gobernador Héctor Astudillo no procedió.

Fuentes judiciales que conocen el caso nos hicieron ver la necesidad de corroborar el estado que guarda la indagatoria: si está en trámite, en reserva legal, en ponencia de ejercicio de la acción penal o en análisis de propuesta de reserva.

“Si hay datos de prueba para judicializar el caso, antes de hacerlo deberá promoverse el juicio de procedencia para desaforar al hoy senador con licencia, para que el imputado no pueda alegar violaciones al debido proceso”, nos dicen.

Sabemos, extraoficialmente, que existe una propuesta de ejercicio de la acción penal pendiente de autorización por el área jurídico consultiva de la Fiscalía. Esto quiere decir que la indagatoria aún no está determinada y menos aún que exista una resolución.

La existencia de la carpeta, por sí sola, no es necesariamente un impedimento para que Félix pueda ser registrado como candidato de Morena. “Se privilegia la presunción de inocencia”, asevera la fuente. Un aspecto importante para determinar si procede la acción penal, y por lo tanto la exclusión de Salgado como candidato, es la telefonía y el resultado de las periciales en materia de sicología.

En distintos medios que han abordado el asunto se alude a videos, mensajes y llamadas por WhatsApp que pueden jugar en contra del morenista. La fuente nos informó que anoche sesionaba la Comisión de Honor de Morena y que el tema era Félix Salgado. Llama la atención el tiempo que lleva la indagatoria sin determinarse. Cabría un pronunciamiento por parte de la víctima o de quien la asista legalmente.

Incluso de instancias que tienen que ver con la protección de derechos humanos. A tomar en cuenta también la responsabilidad en la que podrá incurrir el exfiscal Olea, dada la supuesta autonomía del Ministerio Público.

“Ya declaró que paró la indagatoria por instrucciones del gobernador Astudillo. Su proceder puede ser interpretado como obstaculización en la impartición de justicia”, agrega.

A propósito: la Fiscalía estatal aclaró que no comparte las aseveraciones de Olea Peláez, por considerar que violentan flagrantemente los derechos de las partes y los principios que rigen a esa institución. Al exfiscal ya le abrieron una carpeta de investigación, a fin de deslindar su responsabilidad. Pero también para que aporte la información y los datos de prueba con los que dice contar. Existe otra denuncia sobre el caso que se presentó en la FGR. Ayer se turnó a la Fiscalía estatal en razón de competencia.

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López Obrador no quita el dedo en el renglón. Lleva meses anunciando una reforma para desaparecer los órganos autónomos que estorban al gobierno sin contrapesos que pretende ejercer. Lo hizo en junio del año pasado, alegando que los citados órganos son caros y “nunca han hecho nada por el pueblo”.

Ayer volvió a las andadas. Insistió en revisar esos “aparatos administrativos”, desaparecerlos e incorporar sus funciones a las distintas secretarías, para que no haya duplicidad. “Necesitamos ahorrar, ser eficientes, no tener tantos aparatos que consuman presupuesto”, dijo.

Mencionó específicamente al Inai, el IFT y al Conacyt, y habló de nuevo de una reforma administrativa. “Tengo una reunión de gabinete el lunes porque voy a presentarles la propuesta para que cada secretaría elabore un plan, y ya que tengamos todo podamos presentar las reformas legales”, dijo en la mañanera.

Afortunadamente, para el país, una reforma de esa envergadura implica reformas a la Constitución. Eso requiere de una mayoría calificada. Morena y rémoras la tienen en la Cámara de Diputados, pero no en el Senado. Sabemos que pueden apretar a los opositores que tienen cadáveres en el clóset. Ya lo han hecho. Pero dar el voto para una reforma así, siendo opositor, puede destruir carreras políticas.