Las medidas básicas para evitar contagios de COVID-19 pasaron a segundo término en los miles de usuarios de seis estaciones del Metro, por las afectaciones que dejó el incendio del sábado pasado en el Puesto Central de Control.

Largas filas sin sana distancia, aglomeraciones, personas sin cubreboca o mal colocado y la falta de uso constante de gel antibacterial, es lo que prevaleció la mañana de este lunes en algunas estaciones de mayor afluencia de usuarios del metro.

Elementos de la Policía Bancaria Industrial orientan a la gente, ponen orden en las filas y controlan el acceso a las unidades destinadas para el plan emergente de apoyo a los ciudadanos afectados.

“Vengo de Ixtapaluca y voy al Metro Viveros y llevo ya tres horas aproximadamente, desgraciadamente están tardando mucho los camiones en llegar, los llenan a tope y son un foco de infección” mencionó Alejandro Galván viajero frecuente del metro.

Camiones costeros y camionetas pick up de la Secretaría de Seguridad Ciudadana son utilizados para trasladar a las personas, quienes tienen que invertir hasta 30 minutos para poder abordar un medio de transporte alterno.

Fuente: Excelsior