Por J.O.

¿Hasta qué punto uno se debe permitir la libertad de expresión; dónde termina su derecho y dónde empieza el mío? Es claro, amable lector, que de no haber libertad de expresión, por lo menos en este lado del planeta, ni siquiera nos hubiéramos enterado de los movimientos sociales en Chile, la crisis en Venezuela, o el movimiento del Black Lives Matter en Estados Unidos, o la ya icónica canción ‘This is America’, del controversial Childish Gambino. 

Es decir, afortunadamente contamos con este preciado derecho garantizado en el Artículo 6° de nuestra Constitución Mexicana, y en el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Pero reitero mi pregunta, ¿hasta qué punto es aplicable? Porque sí, usted y yo podemos decir lo que nos venga en gana, pero no podemos hacer apología del delito, tampoco podemos irrespetar los derechos de, por ejemplo, las personas negras o de la comunidad LGBT+. 

Cuestiono todo esto, porque lo que vivimos la semana pasada es innegablemente histórico. El aún presidente de Estados Unidos, líder del llamado “mundo libre”, Donald Trump, en pleno ejercicio de su libertad de expresión instó a sus simpatizantes a, según sus dichos, “dar fuerza a los legisladores” que en ese momento calificaban la elección de noviembre pasado en la que, como sabemos, perdió la Casa Blanca para dejar la silla Joe Biden. ¿Y qué pasó? Washington ardió en llamas, literal y metafóricamente, mientras el mundo miraba con recelo. 

Acto seguido las principales redes sociales del mundo, Facebook y Twitter le clausuraron sus diversas cuentas pues, claramente, Trump violó los términos y condiciones que, dicho sea de paso, él, usted y yo aceptamos al momento de darnos de alta en estas plataformas.

La verdad es que ambas empresas cierran perfiles todos los días por el mismo motivo, esto no es novedad. La nota, obviamente está en que se trata del hombre más poderoso del mundo, y quedó sentado el claro precedente: sigues las normas, o te vas. 

Al respecto, de este lado del Río Bravo el presidente López Obrador calificó de prepotente “al dueño del Face” —sí, así lo dijo—, al calificarlo como soberbio y prepotente, defendiendo así la libertad de expresión de Donald John Trump.

Hablando de derechos, resulta que el acceso a la información también es uno de ellos, garantizado en el Artículo 106 de nuestra Carta Magna, y que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha violado sistemáticamente, por cierto. 

Ahora el mandatario pretende eliminar el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), entre otros organismos autónomos, dado que son muy caros para su gusto. 

Resulta curioso que sea él quien diga que será “Fast track, así, rápido, que se esté obligado a en 72 horas a entregar la información, que no haya reservas, transparencia completa y que el funcionario que no entregue en tiempo sea sancionado”, cuando según el portal de La Silla Rota, tan solo el año pasado la actual administración recibió cuatro mil 491 recursos de revisión por solicitudes de transparencia que no han sido resueltas. Tan sólo la Oficina de la Presidencia de la República ùnicamente presentó ocho recursos de revisión en 2018, mientras que en 2020 recibió 198 reclamos. El primer año de gobierno de López Obrador, 2019, recibió un histórico de 526 recursos de revisión.

Otro derecho es el de la libertad de prensa, muy de la mano con la libertad de expresión. Sin embargo, en México  el número de periodistas asesinados como resultado de su trabajo aumentó más del doble en 2020. Del año 2000 hasta 2020, la organización Artículo 19 ha documentado 137 asesinatos de periodistas en México. 126 hombres y 11 mujeres.

Esto sin contar a las y los periodistas que no son asesinados, pero sí son acallados, amedrentados y removidos de sus funciones por incomodar a ciertas figuras, de este o cualquier otro sexenio. Además, claro, estamos los que debemos escribir desde el anonimato. 

Así pues, querido lector, aparentemente la forma más fácil y rápida de resolver problemas es callando voces. A veces para bien, otras muchas para mal. 

Dijo Aristótieles que “el hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras”. Yo… #SóloDigoLoQueVeo.

JUEGO DE CARTAS: 

EN RIESGO DE MUERTE: La industria restaurantera de la Zona Metropolitana del Valle de México se encuentra materialmente ahogada, y en esta desesperación decidieron que desde hoy reanudarán operaciones a pesar del semáforo rojo. La jefa de Gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum advirtió que habrá sanciones para quienes incurran en la práctica, y aseguró que “habrá otra reunión a las 18:00 horas para seguir trabajando en la manera que pudieran abrir en su momento los restaurantes con normas específicas y al mismo tiempo los beneficios económicos que hemos dado”. Sin embargo, no habló respecto al ambulantaje que sigue operando con total impunidad y sin ninguna medida sanitaria.// STC METRO: La vida de una persona, más de 10 hospitalizados, vaya usted a saber cuántas horas y dinero perdidas en traslados, y un archivo de papel es el saldo del incendio que tuvo lugar la madrugada del sábado pasado en el cerebro del sistema de transporte más importante de nuestra ciudad. Vaya cosa //A PESAR DE TODO: La industria automotriz tuvo una buena racha al cierre del año pasado. El ensamble subió 18.4% a 254,251 vehículos, el segundo mayor de la década, según el INEGI. 

P.D: No haga planes para 2021.