Como parte del Plan Integral para Tabasco, anunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar), alista a personal y equipos especializados para iniciar los trabajos para el desazolve de los ríos de esta entidad, y contribuir con ello a disminuir el problema de las inundaciones.

En el periodo de 2021 a 2023, se tiene como meta el desazolve de 600 kilómetros (km). En su primera etapa que iniciará en los próximos días se tiene contemplado el desazolve de 42 km, desde Chiltepec, en Paraíso, Tabasco, hacia aguas arriba del río González, así como en la desembocadura del río Grijalva.

Con estas acciones, se recuperará la capacidad hidráulica de los ríos que desembocan al Golfo de México, reduciendo, de esta forma, los riesgos de inundación para la población ribereña y de ciudades como Villahermosa y la zona indígena de Nacajuca. Por otra parte, los materiales que se desazolvarán, al ser colocados en tierra, permitirán establecer plataformas de mayor altura a la del río, y con ello, brindar zonas de seguridad para el ganado o maquinaria.

A través de la dirección local de la Conagua en Tabasco, se ha trabajado en coordinación con los tres órdenes de gobierno para integrar los proyectos ejecutivos de obra, atender gestiones ambientales y definir planes para el vertimiento y disposición final de los materiales extraídos.

Con estas acciones, se refrenda el compromiso del Gobierno de México para reducir la vulnerabilidad de la población ante posibles inundaciones.