El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que acabar con el flagelo de la corrupción no es un propósito vago ni demagógico. “El combate a la corrupción es de índole moral. Si no hay corrupción alcanza, hay quienes dicen esto que es populismo, porque engañaron diciendo que los que se destina a los pobres es populismo, y el apoyo a los de arriba es rescate, ahora se atiende a todos, por el bien de todos primero los pobres”.

En Salinas Hidalgo, Nuevo León, sitio al que acudió en compañía de la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez y de titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, el mandatario reiteró su postura enunciada en la mañana en torno al combate a la pandemia de Covid-19. “Nos vamos a poner de acuerdo con los gobernadores de los estados para armonizar toda esta acción de vacunación contra el Covid.

Su exposición redundó en la postura de su administración frente a la emergencia sanitaria, pues “no se han quedado los enfermos sin atención, sin una cama de hospital equipada, con ventilador y con médicos. Esto ha sido una prioridad, la atención a los enfermos. Hemos estado cuidando diariamente para que no falten las camas los equipos y los médicos. Nos agarró esta pandemia en una situación difícil, porque estaba el sistema de salud por los suelos”.

Sobre el particular adujo que mantiene la esperanza de que se habrá de disponer de la vacuna. Somos el país de América Latina que más vacunas estamos aplicando, y vamos a garantizar que todos los mexicanos sean vacunados, la vacuna se va aplicar a todos de forma universal y gratuita, repuso.

Hasta ahora, su administración ya entregó más de 10 mil millones de pesos de anticipos, para garantizar el abasto de las vacunas, y “tenemos cerrados los tratos con las farmacéuticas. Contamos con buenas relaciones con los gobiernos. Apenas empieza producirse en el mundo la vacuna, es mucho más la demanda que la oferta, no se trata de decir vamos a traer vacunas del extranjero, y no concretar sobre esta buena voluntad. Se necesita por eso que se consigan las vacunas primero, que sean vacunas de calidad.

“No podemos, seria mezquino decir a quienes quieren ayudar que no se les permite, no vamos a aplicar normas estrictas cuando está de por medio la salud, del pueblo, la ética, el humanismo, por eso dijimos van a tener la oportunidad de hacerlo, de que ya se tiene el contrato de que se trata de una vacuna de calidad, y un asunto de coordinación, cómo se embona para que no haya duplicidades, que haya orden”.

Prioritaria la lucha contra la corrupción

Así, mientras no se ha cejado en el propósito de transformar a México, y la pandemia causa mucha tristeza mucho dolor, es nociva, “pero la más nociva, más nefasta, es la peste de la corrupción. Necesitamos ya de elaborar la vacuna, que ya está en fase tres, para desterrar la corrupción. Nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes.

“Por eso un ojo al gato y el otro al garabato, enfrentar el Covid, y desterrar la corrupción. Si no hay deshonestad estamos ahorrando, no se nos cayó la recaudación, ya no es como antes que se condonaban los impuestos a los influyentes, que no pagaban los impuestos, pagaban impuestos el pueblo raso, pero las grandes corporaciones económicas, los de arriba no pagaban, ahora se acabó eso y ahora tenemos recaudación suficiente, finanzas públicas sanas, no necesitamos decretar gasolinazos, no necesitamos endeudar, si se combate la corrupción.

“No debemos ser egoístas tenemos que ser fraternos, solidarios, darle la mano al que se quedó atrás para que se empareje, no puede haber trato igual entre desiguales. Cuando llegamos a la presidencia teníamos muy claro, que teníamos que separar al poder político del poder económico: para que el gobierno represente a todos, que no esté el gobierno al servicio de una minoría, eso es lo que estamos llevando a la práctica, es el mandato que tenemos. El progreso sin justicia a veces es retroceso, se requieren las dos cosas”.

Fuente: La Jornada