La educación no es un asunto de desarrollo económico para la producción de bienes materiales sino de seres pensantes, críticos y propositivos que tienen el arrojo de abrir nuevos horizontes, afirmó el director del Instituto de Estudios Sobre la Universidad (IESU) de la Universidad Autónoma del Estado de México, Noé Héctor Esquivel Estrada. 

Durante su participación en el Congreso Internacional “Las Humanidades y los desafíos actuales”, organizado por la Subgerencia de Educación de la Municipalidad de Lima, Perú, con la conferencia “Desafíos de la educación superior desde la formación humanista”, enfatizó que es necesario encaminar la educación hacia la libertad, la equidad, la justicia y el bien. 

Se pronunció por alejarse de la educación supeditada a la producción y la rentabilidad, lo cual posibilitará que el ser humano se encauce hacia la construcción de una ciudadanía igualitaria, justa y democrática. 

Abundó que la educación debe sustentarse en valores que encarnan y representan un proyecto de humanidad libre. Los humanos, dijo, tenemos la responsabilidad de construirnos a nosotros mismos, no solo como seres individuales sino socialmente, con valores que den fortaleza y proyección. “No es posible pensar lo humano sin educación y sin ética”. 

Noé Héctor Esquivel Estrada expresó que es fundamental vincular el conocimiento científico y técnico con el histórico y político y con visión crítica de la educación humanista, ya que esta es la única forma de asegurar la subsistencia humana. 

“Educar no es empresa fácil, ya que es un proceso integral cuyo objetivo es formar al hombre en tanto que hombre; se educa para ser y se vive de acuerdo a cómo se es”. 

Por otro lado, refirió que la educación inicia en el contacto y la conversación. Es un proceso natural que cada quien acepta procurando entenderse con los demás. “Qué mejor recurso para entenderse con el otro que la conversación. La convivencia es la palabra clave con la cual la naturaleza nos ha elevado por encima del mundo animal por medio del lenguaje”.