Los primeros estudios sobre el programa de vacunación masiva en el Reino Unido mostraron el lunes indicios sólidos de que las vacunas contra el coronavirus están funcionando como se pretendía, lo que ofrece uno de los signos más claros de que las vacunas reducen drásticamente la tasa de ingresos hospitalarios por la COVID-19 y pueden estar reduciendo la transmisión del virus.

Según los estudios británicos, una sola dosis de la vacuna de AstraZeneca o de la fabricada por Pfizer podría evitar la mayoría de las hospitalizaciones relacionadas con el coronavirus, aunque los investigadores afirmaron que era demasiado pronto como para dar un cálculo preciso del efecto.

Los resultados de la vacuna de AstraZeneca, los primeros que aparecen fuera de los ensayos clínicos, ofrecen la señal más sólida de la efectividad de la vacuna en la que gran parte del mundo confía para acabar con la pandemia.

Y otros estudios de la vacuna de Pfizer ofrecieron nuevas pruebas alentadoras de que una sola inyección puede reducir la propagación del virus, al demostrar que previene no solo los casos sintomáticos de COVID-19 sino también las infecciones asintomáticas.

Los hallazgos reforzaron y fueron más allá de los resultados previos de Israel, que también mostraron que la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech ofrecía una protección significativa contra el virus en entornos reales y no solo en los ensayos clínicos realizados el año pasado. Ninguna otra nación grande está vacunando a la gente tan rápidamente como el Reino Unido, que fue el primer país del mundo en autorizar y empezar a utilizar tanto la vacuna de Pfizer como la desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Los estudios publicados el lunes —dos sobre la inyección de Pfizer y uno sobre esta y la de AstraZeneca— mostraron que ambas vacunas eran efectivas contra la variante más infecciosa del coronavirus que se ha impuesto en el Reino Unido y que se ha extendido por todo el mundo.

“Ambas funcionan espectacularmente bien”, dijo el lunes en una rueda de prensa Aziz Sheikh, profesor de la Universidad de Edimburgo que participó en el estudio.

Sin embargo, los resultados contienen algunas señales de precaución. Incluso cuando los legisladores británicos citaron la potencia de las vacunas al anunciar la flexibilización gradual de las restricciones del cierre, los científicos del gobierno advirtieron que era necesario inyectar a muchas más personas para evitar que los casos se extendieran a los grupos vulnerables ya vacunados y causaran ocasionalmente enfermedades graves y muertes.

El Reino Unido ha retrasado la administración de la segunda dosis de las vacunas de Pfizer y AstraZeneca hasta tres meses después de la primera, optando por ofrecer a más personas la protección parcial de una sola inyección.

Las compensaciones de esa decisión no estaban del todo claras en los estudios publicados el lunes, pero los científicos del gobierno dijeron que la reducción de las tasas de hospitalización justificaba esa estrategia.

Pero los hallazgos también sugieren que las personas se protegieron mejor del coronavirus después de una segunda dosis. Y ofrecieron respuestas mixtas a la pregunta de cuánto durarían los altos niveles de protección de una sola dosis.

“Ahora debemos comprender cuánto dura esta protección para una sola dosis de la vacuna”, dijo Arne Akbar, profesor del University College London y presidente de la Sociedad Británica de Inmunología.

Uno de los nuevos estudios examinó a unos 19.000 trabajadores de la salud en Inglaterra que habían recibido la vacuna de Pfizer. Los científicos pudieron monitorear de manera especial si los sujetos habían sido infectados o no: les realizaban pruebas periódicas para detectar el virus, mostraran síntomas o no, lo que permitió que los científicos detectaran casos asintomáticos.

Hasta ahora, muchos de los ensayos clínicos solo analizaban las infecciones sintomáticas.

Ese estudio mostró que una sola dosis de la vacuna de Pfizer redujo el riesgo de contagio en aproximadamente un 70 por ciento. Según los científicos, después de dos dosis de la vacuna la protección aumentó al 85 por ciento, aunque advirtieron que el bajo número de casos dificultaba la obtención de estimaciones precisas.

La vacuna de Pfizer también pareció ser efectiva en las personas mayores, que no estaban bien representadas en los ensayos clínicos y no siempre generan respuestas sólidas a las vacunas. En personas mayores de 80 años, en Inglaterra, otra investigación mostró que una sola dosis fue efectiva en un 57 por ciento para prevenir los casos sintomáticos de la COVID-19. La protección aumentó al 88 por ciento después de una segunda dosis.

Las personas mayores que recibieron la primera dosis de la vacuna y se enfermaron en las dos semanas posteriores o después, tenían probabilidades sustancialmente más bajas de ser hospitalizadas o morir en comparación con las personas no vacunadas. Eso sugiere que la vacuna de Pfizer mitigó el impacto de las infecciones, aunque no las detuvo por completo.

Sin embargo, algunas personas vacunadas fueron hospitalizadas o murieron por el virus lo cual es visto como un recordatorio de que “la protección no es total”, dijo Mary Ramsay, jefa de inmunización del sistema de Salud Pública de Inglaterra.

Un estudio realizado en Escocia analizó tanto las dosis de Pfizer como las de AstraZeneca. Los resultados de la vacuna de AstraZeneca fueron más limitados porque la autorización de su uso en el Reino Unido fue posterior, y solo se implementó a principios de enero.

Los investigadores examinaron unos 8000 ingresos hospitalarios relacionados con el coronavirus y estudiaron cómo difería el riesgo de hospitalización entre las personas que se habían vacunado y las que no.

El número de personas vacunadas que buscaron atención en los hospitales fue tan pequeño que solo pudieron producir cifras aproximadas de la efectividad de las vacunas y no pudieron comparar las dosis de las distintas empresas, dijeron los investigadores.

Pero de 28 a 34 días después de la primera inyección, cuando parecía estar en su máxima efectividad, o cerca, la vacuna de AstraZeneca redujo el riesgo de ingresos hospitalarios por COVID-19 en aproximadamente un 94 por ciento. En ese mismo periodo, la vacuna de Pfizer redujo el riesgo de hospitalizaciones en aproximadamente un 85 por ciento. En ambos casos, las cifras fueron demasiado pequeñas como para confiar en el efecto exacto.

Estos hallazgos son una señal tranquilizadora sobre la efectividad de la vacuna de AstraZeneca, que es la columna vertebral de los planes de vacunación de muchos países: es mucho más barata de producir y, a diferencia de la de Pfizer, y la de Moderna, que aún no se usa en el Reino Unido, puede enviarse y almacenarse en refrigeradores normales.

Sin embargo, los estudios británicos no pudieron abordar la duración de los altos niveles de protección de una sola dosis de la vacuna de Pfizer o de AstraZeneca.

En la investigación escocesa, el riesgo de hospitalización se redujo a partir de la semana posterior al momento en que las personas recibieron la primera dosis, alcanzando un punto bajo entre cuatro y cinco semanas después de la vacunación. Pero luego parecía volver a aumentar.

“El pico de protección ocurre a las cuatro semanas, y luego empieza a disminuir”, dijo Simon Clarke, profesor de microbiología celular de la Universidad de Reading que no participó en el estudio.

En Inglaterra, no hubo evidencia de que los niveles de protección cayeran después de un mes. Los científicos dijeron que necesitaban más pruebas para establecer definitivamente si era probable que la protección ofrecida por una sola dosis disminuyera después de un mes y con qué rapidez.

La vacuna de AstraZeneca ha enfrentado el escepticismo de algunas partes de Europa porque muchos países decidieron no administrarla a las personas mayores, alegando que faltaban datos de los ensayos clínicos en ese grupo poblacional.

El estudio escocés no pudo ofrecer cifras precisas sobre la eficacia de esa vacuna en las personas mayores. Pero el programa de vacunación redujo sustancialmente los ingresos hospitalarios en personas mayores de 80 años y muchas personas mayores recibieron la vacuna de AstraZeneca.

Fuente: NYtimes