FRANCISCO RODRÍGUEZ

No había necesidad de que las calificadoras de fondos de inversión internacionales pusieran en predicamento la soberanía crediticia del Estado mexicano ni la calidad de su deuda externa, si el gobiernito del “caudillo” hubiera actuado a tiempo para detener el robo descarado que se le está haciendo a Pemex en sus plataformas petroleras y, claro, también por los desfalcos del huachicoleo.

No había necesidad de tanto brinco, si Pemex hubiera podido acreditar ante todos los observadores internacionales el monto de su producción petrolera real que ha sido mermada por tanto abuso de los dirigentes sindicales jefaturados por Carlos Romero Deschamps, en contubernio con la clase política que padecemos.

El robo diario de un millón de barriles de crudo en las plataformas de altamar, con destino seguro hacia los mercados pirata del mar del Norte y Oriente, más las mermas del huachicoleo en varias partes del país, huachicoleo que no cesa, es el responsable de que hayamos pasado el trago amargo de ser descalificados en nuestra capacidad de pago.

Con el volumen robado a diario, Pemex hubiera pasado fácilmente la prueba de cualquier añejo. Resultaría que nuestra producción de aceite hubiera rozado los tres millones de barriles diarios, suficientes para hacer frente a cualquier eventualidad, y para demostrar la solidez de la empresa paraestatal, o productiva, según le nombran.

Batalla perdida de Monreal para restarle facultades a las calificadoras

La mafia del sindicato petrolero –sindicato y clase política comprometida– con la dirigencia espuria de Romero Deschamps y de 36 líderes de secciones petroleras del STPRM, desacreditados por todas las calificadoras, hizo posible que hubiéramos tenido que pasar las vergüenzas del Senado, con todos los osos implicados en el asunto.

Sucede que brincándose todas las jurisdicciones nacionales y externas, Ricardo Monreal emprendió una batalla perdida de antemano para restarle facultades que sus legislaciones ofrecen a las calificadoras, todo para cumplir los caprichos de quien despacha en Palacio Nacional, y sometiéndonos a todos los ludibrios imaginables.

Durante los veintiséis años que duró el cacicazgo sindical de Romero Deschamps, ex chófer de Joaquín Hernández Galicia y principal delator en los injustos procesos incoados en contra del viejo líder, los disidentes del sindicato petrolero demostraron a tirios y troyanos tener la mayoría democrática en las secciones, necesarias para conseguir la toma de nota respectiva.

Gertz Manero guardó en el cajón las denuncias contra Romero Deschamps

Centenas de denuncias de robos, asesinatos y entrambuliques de rigor, más serias querellas sobre delincuencia organizada, lavado de dinero, enriquecimiento inexplicable, fraude con divisas y crímenes sin cuento, fueron echadas al cajón de la basura por el Fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero.

Acusaciones sobradamente fundadas sobre la desaparición del legado de Hernández Galicia a los trabajadores petroleros por un monto de 53 mil millones de dólares que Romero Deschamps y su conclapache Ricardo Aldana tienen a su nombre en corredurías neoyorquinas y bancos texanos, fueron ignoradas. Un crimen de lesa majestad. Pero Alejandro Gertz Manero, no sé con qué cuajo se dio el lujo de opinar a pecho abierto que en su Fiscalía sólo había denuncias genéricas contra los caciques sindicales y que así no se podía proceder.

Cuando cualquier estudiante de preparatoria sabe que en materia de delitos graves que ponen en entredicho el interés supremo de la nación, se debe proceder de oficio contra una acusación de cualquiera de esos tamaños que pese contra cualquier sujeto, sea o no de la casta dorada de los rateros del pueblo.

Incluso, se supo que los contratos de transferencia de fondos a paraísos fiscales se protocolizaron en la notaría de Olga Sánchez Cordero. El prevaricato a todo lo que da. Y a pesar de eso, los jueces a quienes recurría Romero Deschamps tuvieron el morro de extender amparos para brindarle una protección descabellada.

Burla a los dirigentes que impugnaban el cacicazgo de Carlos Romero

El presidentillo del actual régimen anduvo cucando a los líderes petroleros de la disidencia para que celebraran sus asambleas en las secciones, con la promesa de que iba contra Romero Deschamps. Fue el caso de Rubén Choreño‎, de Mario Ross y de Arturo Flores Contreras quienes las llevaron a cabo, y luego la Secretaría del Trabajo y Previsión Social…

… influida por el verdadero secretario del ramo, Arturo Alcalde Justiniani, empleado del cacique y padre de la testaferro que oficia como Plan B en la sucesión presidencial, les negó olímpicamente la toma de nota respectiva. Un auténtico cochinero.

Bajo ese pretexto, los caciques sindicales espurios, con el apoyo del comprado Octavio Romero Oropeza y de sus gerentes regionales, llevaron a cabo un régimen de terror, con asesinatos a mansalva, amenazas y despidos, régimen que todavía no acaba. Todo para defender los negocios de sus jefes, rateros del patrimonio nacional.

Romero Deschamps reclamará con justicia sus derechos laborales

¿Qué se puede esperar en un país en el que la Suprema Corta de Justicia se ha convertido en una oficina de quejas y en una agencia de investigación del “caudillo” para demoler el prestigio y el empleo de los jueces que se apegan a derecho para resolver las controversias?

Igual que a Salgado Macedonio todas las instancias de honor y justicia de Morena le dejaron sus derechos políticos a salvo para ser candidato a gobernador de Guerrero, el supuesto regaño del “caudillo” a Romero Deschamps para que se fuera de la empresa, previa jubilación, le ha conservado sus derechos laborales para que en un futuro cercano regrese como líder del sindicato petrolero.

En cualquier momento, Romero Deschamps reclamará con justicia sus derechos laborales, porque ningún trabajador puede ser despedido‎ de su chamba sin haberle acusado como se debe, por traidor a los intereses de la empresa. La jurisprudencia existente en materia laboral lo pondrá más allá del bien y del mal.

Todos los paniaguados de Romero Deschamps siguen gozando de prebendas

‎Todo se hace con las patas. Y en este caso, la hediondez del asunto se volverá como un bumerang contra cualquier intención. Toda forma parte de la protección indebida que el régimen de la Cuarta Corrupción brinda a sus peores exponentes. Nuevamente caeremos en la vergüenza.

A las culebras hay que darles en la cabeza, de no ser así se les deja chillando. Pero ¿qué se puede esperar de un régimen que no conoce las leyes, ni la o por lo redondo?

La impunidad lograda por Romero Deschamps pesará como una lápida sobre el régimen, y al paso del tiempo se descubrirá que jamás dejó de ser el cacique petrolero. Para prueba, el hecho de que todos sus paniaguados siguen cobrando jugosas comisiones de la empresa y gastos estratosféricos para todos sus delirios.

Es una prueba palpable de que nada opera contra un régimen empeñado en destruir a México. ‎Sólo queda la elección del próximo seis de junio. Todo lo demás es agua de borrajas.

La soberanía está sometida a la mayor prueba de su historia.

¿No cree usted?

Índice Flamígero: Jets, taxis aéreos, talleres aeronáuticos en Toluca y en Houston, industrias de productos agroquímicos, inmobiliarias, y muchos otros “bisnes” más conforman el patrimonio empresarial de la familia del ahora ex “trabajador” de Pemex del que no se sabe si fue jubilado o si, como dijo AMLO, renunció a petición del Presidente de la República.

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