El equinoccio de primavera ocurrió, por segundo año consecutivo, sin visitantes ni turistas en la zona arqueológica de Dzibilchaltún, en Yucatán, donde Kin, el dios maya del sol, se hizo presente en el Templo de las Siete Muñecas.

Al rededor de las 05:55 horas de este domingo, personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de la Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán acudieron a la zona arqueológica, en ubicada en la carretera Mérida-Progreso, para observar el fenómeno de luz y sombra.

En los equinoccios y solsticios, el Templo de las Siete Muñecas se convierte en la casa del sol naciente, de acuerdo con la tradición maya, pues el reflejo de luz parece salir por la puerta principal y ello da la impresión de que el astro está en su interior.

Así, el dios Kin atravesó la ventana del Templo pasadas las 6:10 horas, con lo que se cumplió con el anuncio de la llegada de la primavera.

La zona Dzibilchaltun es conocida por ser un lugar donde las personas acuden para recargarse de energía con los primeros rayos del sol, sin embargo, la pandemia por covid-19 impidió que hubieran visitantes.

Por ello, el INAH invitó a seguir el equinoccio de primavera mediante transmisiones en vivo en su página de Facebook, donde serán mostradas zonas emblemáticas como Xochicalco, Chichén Itzá y Teotihuacán.

Fuente: Milenio