Ciudades de todo el mundo apagaron sus luces este sábado con motivo de la Hora del Planeta, que este año pone de relieve la relación entre la destrucción de la naturaleza y los crecientes brotes de enfermedades como el COVID-19.

A las 20:30 horas locales, el horizonte de las metrópolis asiáticas, desde Singapur hasta Hong Kong, se oscureció, al igual que otros lugares emblemáticos como la Ópera de Sídney.

El evento anual llama a la acción sobre el cambio climático y el medio ambiente, y este año los organizadores afirmaron que querían destacar la relación entre la destrucción del mundo natural y la creciente incidencia de enfermedades -como el COVID-19 que pasan de los animales a los humanos.

Los expertos creen que la actividad humana, como la deforestación generalizada, la destrucción de los hábitats de los animales y el cambio climático, están estimulando este aumento y advierten que podrían producirse más pandemias si no se toman medidas.

“Ya sea por la disminución de los polinizadores, la reducción de los peces en el océano y los ríos, la desaparición de los bosques o la pérdida generalizada de biodiversidad, las pruebas de que la naturaleza está en caída libre son cada vez más numerosas”, afirmó Marco Lambertini, director general del WWF, que organiza la Hora del Planeta.

“Y esto se debe a la forma en que vivimos nuestras vidas y dirigimos nuestras economías. Proteger la naturaleza es nuestra responsabilidad moral, pero perderla también aumenta nuestra vulnerabilidad a las pandemias, acelera el cambio climático y amenaza nuestra seguridad alimentaria”, añadió.

En Hong Kong, los habitantes vieron desde los miradores de la ciudad cómo se atenuaban las luces de los rascacielos, mientras que en la capital surcoreana, Seúl, la histórica puerta de Namdaemun se oscureció.

Otros lugares emblemáticos que apagarán las luces para conmemorar la Hora del Planeta son la Torre Eiffel en Francia, el Coliseo de Roma y la Puerta de Brandeburgo de Berlín, según los organizadores.

Fuente: AFP