Durante el Foro Virtual “La libertad y el sano desarrollo psicosexual de la niñez y la adolescencia en México; la lucha por la erradicación de la pederastia y otros delitos sexuales”, legisladores, funcionarios, especialistas y sociedad civil organizada analizaron el tema y sus repercusiones en los menores, la familia y la sociedad y los retos de los Poderes Legislativo y Judicial para atender la problemática. 

El diputado Sergio Mayer Bretón (Morena) afirmó que no podemos ser indiferentes ante las violencias que viven las niñas, niños y adolescencia; hace falta debatir y encontrar mejores soluciones para detener las agresiones que sufren a diario en un contexto cada vez más hostil. 

Llamó a evitar la normalización y la indiferencia frente a las violencias contra la niñez y la adolescencia, además de aportar elementos de acción y reflexión ante la urgente necesidad de lograr la justicia de cara a los altos índices de impunidad que se registran en delitos sexuales de los que son víctimas los menores de edad a nivel nacional.

Agregó que México ocupa desde hace años el primer lugar mundial en abuso sexual infantil con 5.4 millones de casos al año y la pandemia acentuó la violencia contra mujeres y menores de edad, agudizando delitos como la pornografía infantil, el acoso sexual y pedofilia.

El también presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía, planteó la necesidad de reformar el marco jurídico para reducir los tiempos en que las víctimas y sus familias están en las agencias de investigación cuando presentan las denuncias por abuso sexual.

La presidenta de la Comisión de Justicia, diputada María del Pilar Ortega Martínez (PAN), destacó que ampliar el tiempo y modificar las reglas de la prescripción es lo más adecuado para evitar la impunidad y aplicar la ley en contra de los abusadores sexuales a menores, a fin de que este recurso legal empiece a correr a partir de los 30 años, que es cuando las víctimas denuncian por su independencia familiar y económica. 

Pidió que el Senado apruebe la reforma a los artículos 107 Bis y 205 Bis del Código Penal Federal, en la materia, avalada por la Cámara de Diputados el 13 de octubre de 2020.

La diputada Lorena Villavicencio Ayala (Morena) consideró que no hay políticas debidamente articuladas en los tres órdenes de gobierno, además de que los niños están invisibilizados.

Dijo que, aunque el marco regulatorio se ha ido perfeccionando, aún existe datos alarmantes, ya que prácticamente hay un nivel de impunidad por la deficiencia del sistema judicial, especialmente porque hay entidades donde se ha normalizado la trata. 

Consideró importante que dichos delitos sean imprescriptibles y mencionó el caso de los sacerdotes, pues de los 14 mil registrados, 4 mil 200 ha cometido algún tipo de agresión sexual, según datos del Instituto Cristiano Mexicano. 

La senadora Josefina Vázquez Mota (PAN), presidenta de la Comisión de Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, comentó que se trabaja para que este crimen no prescriba jamás, ya que en México la impunidad es casi del 100 por ciento, por lo que los responsables van de escuela en escuela, de iglesia en iglesia o de hogar en hogar, los cuales en promedio agreden 60 veces. 

Destacó la iniciativa de crear el registro de agresores o depredadores sexuales, especialmente porque México es paraíso del turismo sexual, además de que el 70 por ciento de la pornografía infantil sale de nuestro país.

Consideraciones y propuestas de especialistas

Juan Manuel Zavala Evangelista, encargado de la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas, señaló al machismo como principal generador de este delito, así como la arrogancia y el desprecio hacia las mujeres, además de que quienes tienen antecedes de haber sufrido de abusos tienden a repetirlo. 

Agregó que es necesaria la especialización para brindar la atención y evitar la revictimización, en donde también confluyan la perspectiva de género y de la niñez. 

Rafael Núñez, director de la Unidad de Investigación Contra la Pedofilia (CPIU, por sus siglas en inglés), resaltó que junto con la modernización se puede ver también los avances del enamoramiento y técnicas de ingeniería social para engañar al menor, mediante perfiles falsos para hacerse pasar por personas de 17 años, en donde el 90 por ciento de los atacantes son hombres. 

María Angélica Rodríguez, madre de la niña Valentina Crespo, dijo que es un proceso difícil el tema de las declaraciones y desgastante para un menor pasar dos o tres días hablando una y otra vez de forma tan textual y detallista.  

Margarita García Marques, fundadora y directora de la Asociación para la Prevención de los Abusos Sexuales en la Infancia, indicó que es fundamental trabajar en la prevención y para que las niñas y los niños, al hacer las denuncias, puedan estar en un ambiente confortable, agradable e ir contándolo a su ritmo, no que se les exija que cuenten todo con detalle. 

Samuel Ibarra Vargas, académico y socio del despacho penalista Consulta Consulting, apuntó que la pedofilia es tema de política criminal que exige acciones de Estado de manera armónica, privilegiando el interés superior de la niñez; no obstante, las autoridades no distinguen en las estadísticas los delitos sexuales vinculados a menores. 

Aclaró que no se requiere tipificar más delitos, ni aumentar las penas, sino perseguir y castigar a más delincuentes para disuadirlos y fortalecer la prevención del delito. Que el Poder Legislativo designe recursos y ajuste el marco jurídico y en el Judicial haya mayor especialización en estas conductas y no revictimizar con el afán de conocer para investigar mejor.

Evitar que los menores sean revictimizados 

Al clausurar el foro virtual, el diputado Mayer Bretón resaltó la necesidad de fortalecer el sistema de justicia penal para evitar que los menores sean revictimizados en las declaraciones ante autoridades y frenar la violencia social y mediática en redes, por lo que llamó a ser más sensibles y tener empatía con las víctimas para no estigmatizarlas y no poner en duda sus palabras, porque las niñas, niños y adolescentes tienen miedo de hablar, denunciar y que no se les crea.

Los menores necesitan de nosotros, por lo que convocó a cuidar su integridad física y emocional y protegerlos. Los tres órdenes de gobierno y la sociedad tienen el compromiso de trabajar para cuidar a la niñez y adolescencia, mediante la identificación de las señales y cambios de conducta tras un abuso y violencia, precisó.