En los dos años y dos meses de operación en el actual Gobierno de la pensión para adultos mayores, programa insignia de la administración de Andrés Manuel López Obrador, la Secretaría de Bienestar retornó a la Tesorería de la Federación 10 mil 862 millones de pesos, porque no se logró entregar el apoyo por diversas causas.

Ancianos entrevistados reportan complicaciones para tener el apoyo, porque no hay un día fijo para el pago, sobre todo en el caso de quienes lo reciben en efectivo; las personas que cobran con este método representan 42% de los beneficiarios.

La dependencia encargada de hacer llegar los apoyos indica que las principales causas por las que se dejó de entregar la pensión de adultos mayores son bajas por incumplir las reglas de operación, las defunciones de beneficiarios y renuncias voluntarias al programa.

De acuerdo con información obtenida por 24 HORAS mediante la solicitud de transparencia 55021, en el periodo 2019-2021, con corte a marzo, el Gobierno federal ha dado de baja a un millón 155 mil 955 adultos mayores del programa de pensiones por estas causas.

Fuentes cercanas al programa consultadas por este diario señalan que en algunas ocasiones los apoyos se tienen disponibles, pero no son cobrados por los beneficiarios.

Según el desglose entregado por Bienestar, en los últimos tres años, 593 mil 766 adultos mayores causaron baja por defunción y 560 mil 332 fueron eliminados del programa por incumplir las reglas de operación.

Mientras que las renuncias voluntarias al programa sumaron mil 857 personas en el periodo 2019-2021.

La pensión entrega 2 mil 700 pesos bimestrales a adultos mayores de 68 años. Y en el caso de personas indígenas y afromexicanas, el apoyo se otorga a partir de los 65 años.

Las Reglas de Operación 2021 prevén como causas de baja definitiva que los beneficiarios hayan falseado datos, entregado documentos apócrifos o por cambio de residencia temporal o permanente al extranjero.

Los adultos mayores, según las reglas de operación, tienen derecho de audiencia ante Bienestar, y en caso de determinarse que fue un error su baja definitiva, se les debe restituir su pensión y los pagos bimestrales suspendidos.

Otras de las causas de baja definitiva son que se acredite de manera apócrifa pertenecer a la población indígena o afromexicana.

La Secretaría de Bienestar informó que los beneficiarios actuales de la pensión de adultos mayores son 8 millones 47 mil 4 personas.

Adultos mayores acusan dificultades para disponer de su pensión del programa Bienestar por 2 mil 700 pesos bimestrales, debido a que no existe fecha exacta para recibir el pago.

“No hay fecha para recibir el apoyo, entonces tiene uno que adivinar o a veces esperarse hasta el otro mes para ir a la segura”, comentó Genaro, que se quejó de la pérdida de tiempo por asistir al cajero y no ver reflejado el pago.

Las reglas de operación del programa de pensión de adultos mayores no contempla un rango de fecha para la dispersión de los apoyos, regularmente el inicio de operativos de pago son anunciados en la conferencia de prensa presidencial y mediante un comunicado de Bienestar.

Lo que sí especifican las reglas de operación es que en el caso de personas que cobran la pensión por transferencias electrónica y por algún motivo la transacción no se haya realizado, tiene derecho a recibir su apoyo en efectivo y al siguiente bimestre.

Respecto a las personas que cobran pensión en efectivo mediante las mesas de pago instaladas por Bienestar, si por alguna razón de fuerza mayor o justificada no se acude al cobro, los beneficiarios tienen derecho a que en el siguiente operativo se le otorguen dos bimestres consecutivos.

En el caso de que los beneficiarios acumulen dos bimestres sin cobrar su pensión por medio de mesas de pago por ventanillas, las reglas marcan que debe suspenderse el apoyo hasta en tanto, el adulto mayor o su auxiliar acudan a aclarar su situación.

Al respecto, la señora, Gloria de 69 años y residente de Quintana Roo, dijo que el pago en mesa es más tedioso pero más seguro, no he tenido retrasos con mi apoyo, lo único malo es que cuando vamos a cobrar hay que irse muy temprano para formarse y esperar nuestro turno”.

Don Francisco de 70 años, habitante del Estado de México, señaló que desde hace varios meses no ha recibido su apoyo.

“Marqué por teléfono a las oficinas y me dijeron que mis datos no son correctos y que por eso no me han depositado, que tengo que arreglar ese problema directo en las oficinas de la Secretaría de Bienestar que me corresponde, fui a principios de marzo donde me pidieron mi credencial de elector, mi CURP, acta de nacimiento y comprobante de domicilio, verificaron mis datos y según esto ya debo recibir mi apoyo”.

“No me aseguraron si también me iban a reponer los pagos atrasados y eso sí me preocupa, porque entonces qué pasa con el dinero que no nos dan, a dónde se lo llevan, dicen que ya no hay corrupción pero eso es mentira”.

Por otra parte, Don Joaquín Mata de 69 años de edad, de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, dijo que, su pago no es con tarjeta. “Cobro por el método de holograma que es en la mesa de pago, donde nos colocan una etiqueta en la plantilla por cada pago que nos entregan, esta forma de pago se me hace más cómodo y seguro, solo una vez tuve un inconveniente, cuando extravié mi credencial, no pude cobrar en ese entonces porque piden a fuerza tu INE, pero al siguiente mes, me lo pagaron sin problema de ahí en fuera siempre los pagos han sido puntuales”.

En otro testimonio, doña Marcelina narró que tiene dificultades de salud para acudir a los módulos de pago: “ya no puedo caminar bien y tampoco le entiendo al cajero. Mi hija es la que siempre va a retirar por mí porque yo ya no puedo y siempre tiene que estar dando vueltas, porque no sabemos cuándo pagan”.

Hay otros casos similares como el de la señora Guadalupe, quien mencionó: “no avisan cuando va a llegar el pago, tengo que estar al pendiente”. Además, la señora de 70 años expresó que normalmente acude a ventanilla porque se le dificulta retirar en el cajero.

“En ocasiones sí me falta dinero, lo malo es que no sé cuánto porque los pagos van retrasados y no puede llevar uno el conteo”, añadió.

El retraso del pago de la pensión, también desestabiliza las finanzas de los adultos mayores, pues al no disponer en tiempo y forma del apoyo, limitan sus gastos. “Ojalá dieran el pago puntual. Esto representa un problema, porque uno cuenta con ese dinero y si no te llega a tiempo tienes que limitar los gastos”, comentó don Juan.

El señor de 73 años afirmó que suele haber irregularidades en su pago: “Si cobro lo de enero y febrero en marzo, el siguiente bimestre cobro lo de abril y mayo en junio, ¿y lo de marzo?… Deberían ser seis cobros al año, pero noto que no siempre es así”, se quejó.

Fuente: 24 horas