Jorge Luis Lavalle Maury, exsenador panista, fue vinculado a proceso por los delitos de cohecho, asociación delictuosa y lavado de dinero, y permanecerá en prisión preventiva justificada mientras se resuelve el caso.

En la audiencia, que duró más de 20 horas, el juez de control del Reclusorio Norte, Marco Antonio Fuerte Tapia determinó continuar con el caso que la Fiscalía General de la República (FGR) presentó contra el exsenador, de acuerdo con el diario Reforma.

Al término de la audiencia, su defensor José Zapata Altamirano explicó que el juez fijó un plazo de tres meses para la investigación complementaria en el que la defensa y la FGR reunirán los datos de prueba para el caso; además dijo que se determinó que permanecerá en prisión mientras se resuelve la impugnación de su procesamiento, hecho que demorará meses.

Sin embargo, su defensa analiza con qué recurso legal impugnarán el proceso: con un amparo ante un juez en la materia o con una apelación ante un tribunal unitario.

Zapata Altamirano también mencionó que el juez solo tomó en cuenta los dichos de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, y los de Rafael Caraveo Opengo, exsecretario técnico de la Comisión de Administración del Senado, lo que, a decir del abogado defensor, debería ser considerado ilícito.

Reforma también reporta que el juez desestimó los testimonios de Rodrigo Arteaga y de Francisco Olascoaga, secretario particular y jefe del Departamento Administrativo del exdirector de Pemex, que desmienten la versión de Lozoya y que afirman que ellos actuaron por órdenes de entrega “los sobornos a los legisladores para la aprobación de la reforma energética”.

Consideramos que algunos de los criterios que utiliza el juez van en contra inclusive de la forma en que deje operar el nuevo sistema, donde las pruebas que obtienen las partes y me refiero concretamente a las de la defensa, debe ser valoradas en la misma entidad que merecerían las que recaba la Fiscalía“, dijo Zapata Altamirano.

Fuente: agencias