Una asociación japonesa de médicos pidió este martes la anulación de los Juegos Olímpicos de Tokio, que pueden, según ellos, agravar la situación sanitaria ya precaria en el país, actualmente afectado por una cuarta ola de infecciones al coronavirus.

“Pensamos que anular un evento que tiene el potencial de incrementar el número de infecciones y de muertes es la buena decisión”, declaró en un comunicado esta asociación que agrupa a casi 6,000 practicantes, según su sitio internet.

La organización afirmó que los hospitales de la ciudad “están desbordados y casi no tienen capacidad de reserva” en medio del aumento de las infecciones.

“Pedimos encarecidamente que las autoridades convenzan al COI (Comité Olímpico Internacional) de que la celebración de los Juegos es difícil y logren una decisión de cancelarlos”, afirmó la asociación en una carta abierta dirigida al primer Ministro, Yoshihide Suga, el 14 de mayo, que fue publicada en su página web el lunes.

Otros expertos en salud y grupos médicos han expresado su preocupación por los Olímpicos, mientras que una petición en línea que pide la cancelación de los Juegos fue firmada por cientos de miles de personas.

La semana pasada, un sindicato de médicos hospitalarios nipones ya había estimado “imposible” organizar los Juegos Olímpicos en total seguridad “en un momento en que la gente en el mundo entero lucha contra el nuevo coronavirus”.

A 66 días del evento, previsto del 23 de julio al 8 de agosto, tras su aplazamiento el año pasado debido a la pandemia, la población japonesa está masivamente a favor de un nuevo aplazamiento o de una anulación, según todos los sondeos.

Japón ha evitado la propagación explosiva del virus que han experimentado otras naciones, pero el gobierno ha sido objeto de duras críticas por su lenta campaña de vacunación. Sólo el 3.5% de su población, de unos 126 millones de habitantes, ha sido inmunizada, según datos de Reuters.

Según la agencia AFP, solo 1% de la población ha recibido las dos dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech, la única aprobada en el país.

Los preparativos para los Juegos avanzan bajo estrictos protocolos de COVID-19, como una prueba de atletismo con 420 atletas a principios de mayo.

Pero varios campos de entrenamiento preolímpicos se han cancelado, incluido el del equipo de atletismo de Estados Unidos, y muchos deportistas han expresado su preocupación por el hecho de que los Juegos se celebren en medio de una pandemia.

En virtud del estado de emergencia en algunas partes de Japón, los bares, restaurantes, karaokes y otros lugares que sirven alcohol permanecerán cerrados, aunque los grandes establecimientos comerciales podrán volver a abrir en un horario reducido. Tokio y Osaka, que han sido duramente golpeadas, seguirán manteniendo cerrados estos grandes establecimientos.

El comité de organización de Tokio-2020 anunció este martes haber recibido 395 candidaturas por parte de médicos del deporte, voluntarios para ayudar, dos veces más de candidatos que los esperados.

Tokio-2020 había confirmado a finales de abril haber solicitado por otra parte los servicios de 500 enfermeros japoneses para el evento, una iniciativa que había provocado vivas críticas en Japón.

Relativamente menos afectado por la pandemia en comparación con otros países, con unas 11,500 muertes oficialmente contabilizadas a principios de 2020, Japón sufre sin embargo un recrudecimiento de los casos de COVID-19, lo que forzó la semana pasada a las autoridades a ampliar el estado de urgencia impuesto en una parte del país hasta el 31 de mayo.

Fuente: AFP y Reuters