“Violencia, falta de respeto”, gritos y pancartas fue lo que predominó este miércoles durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión entre legisladores de Morena y el PAN, lo que obligó en medio del caos al presidente de la Mesa Directiva, Oscar Eduardo Ramírez Aguilar, llamar al orden, sin que hubiera respuesta.

Reconoció que la sesión “ha sido un poco violenta y ha sido un poco con falta de respeto, producto de la efervescencia política ante la cercanía del próximo proceso electoral, en tanto que el priista Manuel Añorve Baños, gritó: “El Senado no es un mercado”.

Oscar Ramírez pidió tolerancia e inclusión, al conminar a los senadores y diputados a conducirse con respeto durante la sesión a distancia, a la que asistieron una veintena de legisladores.

“Estamos en la víspera de un proceso electoral. No me espanta porque estamos acostumbrados al debate… la historia nos juzgará a cada uno y por ello pido prudencia y sensatez para desahogar la agenda política”, exigió Ramírez Aguilar.

¿Pero porqué el llamado de atención? En un inicio, la sesión comenzó pasivamente con un minuto de silencio en honor al candidato de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Cajeme, Sonora, Abel Murrieta Gutiérrez, quien fue asesinado recientemente.

Sin embargo, las acusaciones del diputado petista, Gerardo Fernández Noroña de que la embajada de Estados Unidos financia a la organización “México Contra la Corrupción y la Impunidad” que dirige Claudio X. González y, a su vez a los partidos PAN, PRI y PRD, desató la ira de la oposición encabezada, principalmente, por las senadoras panistas Kenia López Rabadán y Xóchitl Gálvez, quienes respondieron a los insultos de Noroña de que los priistas y panistas son unos “carroñeros”.

Además, recriminó a la oposición de quedarse callados ante ese financiamiento, “comportándose carroñera e hipócritamente”; es el colmo de la esquizofrenia” para tratar de fraguar una acción golpista en contra del presidente Andrés López Obrador, además de tratar de “envenenar” las relaciones entre México y Estados Unidos.

“Lo que hagan no servirá que la 4T vaya a ganar las elecciones del 6 de junio”, indicó el diputado al rematar en contra de la oposición que “los vamos a buscar en el basureo de la historia”.

La herida se abrió más cuando el diputado morenista Rubén Cayetano se refirió a las irregularidades en el caso del gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, señalado por la Fiscalía General de la República por los cargos de delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal equiparada.

Cuando los oradores de Morena hicieron uso de la tribuna, las panistas sacaron pancartas que hacían alusión a la tragedia en la Línea 12 del Metro, que cobró 26 víctimas, “por lo que los carroñeros son ustedes”, reviraron a gritos.

En medio del caos, el senador priista Manuel Añorve puso su grano de arena al gritar que “el Senado no es un mercado”, pero Xóchitl Gálvez le reclamó a Fernández Noroña: “Póngase el cubrebocas y deje de gritar y ladrar… cállese y déjeme hablar”, lo que enfureció más al legislador, quien más adelante reconoció que en varias ocasiones interrumpió a los oradores de la oposición.

La diputada de Morena, María del Carmen Almeida, mostró sus dotes de “supergirl” cuando señaló que era capaz de mirar a través de los cubrebocas y detectar que los panistas se ríen mientras levantan pancartas para exigir justicia a las víctimas de la Línea 12. La gritería llegó al clímax.

La senadora priista, Claudia Ruiz Massieu acusó que el presidente de la República parece más preocupado por defender sus intereses partidistas, que por resolver los grandes problemas que enfrenta el país: el estancamiento económico más grave en décadas; el verdadero saldo negro de la emergencia sanitaria o la persistente crisis de inseguridad en buena parte del territorio nacional.

El senador Damián Zepeda reiteró que es un desastre el gobierno de Morena, que México ha retrocedido y a pesar de los gritos en su contra no se le pudo callar en su exposición. Reiteró que se debate con ideas, no con guitonerías recalcó luego de dar cifras oficiales del Inegi.

El griterío terminó cuando el presidente de la Mesa Directiva los llamó al orden para continuar con la sesión de la Comisión Permanente.