Un grupo de congresistas estadounidenses demócratas y republicanos enviaron, hoy martes, una carta al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en la que le piden  agendar una discusión diplomática con el mandatario de México,  Andrés Manuel López Obrador, para atender el tema de las violaciones al T-MEC en que se incurren en materia energética.

La misiva que firmaron veinte congresistas explica que el gobierno mexicano realiza cambios que afectan al sector energético y que van en contra del espíritu y la letra del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Los legisladores estadounidenses explican que están agradecidos de que la representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, expusiera a su contraparte, la Secretaria de Economía de México, Tatiana Clouthier, en mayo pasado estas preocupaciones.

Sin embargo, el incremento de cambios a las leyes y reglamentos en materia energética en México “requieren su inmediata atención y una solución oportuna”.

Porque esto afecta a los inversionistas estadounidenses que ya tienen inversiones en territorio mexicano y a futuros proyectos en el sector energético.

Por ejemplo, el primero de febrero de 2021, el presidente López Obrador introdujo una legislación para reformar la Ley de la Industria Eléctrica que aprobó rápidamente el Congreso mexicano, pero que da preferencia a Comisión Federal de Electricidad, que “es menos eficiente y tiene plantas de generación más contaminantes”, lo que afectará la competencia, aumentará costos de producción de las industrias e incrementará las emisiones contaminantes.

“El incremento en los costos de la energía en México impactará a las cadenas regionales de valor, reducirá la competitividad en Norteamérica en momentos en que el gobierno y las compañías estadounidenses enfocan sus esfuerzos en la recuperación económica”, expusieron.

Lo mismo sucedió en el sector de hidrocarburos en donde se hicieron cambios a leyes y reglamentos que regresan a Pemex el control de la distribución, almacenamiento, importación y exportación de combustibles y del petróleo, modificaciones legales que aprobó el Congreso, lo que revirtió los cambios de 2013, al devolverle el monopolio a la petrolera del Estado.

Por ello, piden a Biden agende una discusión diplomática con el presidente de México para establecer no solamente las reglas del juego que darán un piso parejo a las compañías que operan en México, sino que también permitirán  una competencia en el mercado de energía que proteja los trabajos estadounidenses, para también  tener mejores costos y menos emisiones contaminantes.

Fuente: El Universal