Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y de la Fiscalía General de Justicia realizaron cuatro cateos en las alcaldías Tlalpan y Coyoacán, donde decomisaron 5 mil placas de auto apócrifas y detuvieron al líder de un grupo dedicado a falsificar documentos vehiculares de la Ciudad de México y otros estados, los cuales vendían por internet.

De acuerdo con las investigaciones, el grupo delictivo tenía un taller donde se fabricaban placas de circulación, licencias, tarjetas de circulación y permisos, todos ellos apócrifos, en el que realizaban tres fases: impresión, laminado y terminado.

Dichos documentos y láminas, las ofrecían a través de Marketplace con precios que iban entre los 3 mil y los 6 mil 500 pesos, con un tiempo estimado de entrega de tres días.

Una vez que el cliente realizaba el pago, giraban instrucciones para que un chofer de taxi por aplicación entregara los productos.

Detalló que los cuatro cateos se realizaron en tres inmuebles ubicados en las colonias Pedregal de Santo Domingo y Santa Úrsula Coapa, en Coyoacán y uno en San Andrés Totoltepec, Tlalpan.

En uno de los domicilios fue detenido Luis Alberto ‘N’, líder de dicha célula delictiva, así como Elvira Alday ‘N’, encargada de recibir los pagos por los documentos apócrifos.

Durante los cateos también fueron detenidos tres trabajadores del grupo, identificados como César ‘N’, Lizeth ‘N’, y Cristina ‘N’, además de que fueron asegurados los 5 mil juegos de placas de circulación para vehículos y motocicletas, rotuladas tanto de la Ciudad de México y todos los estados del país, entre ellas de autos antiguos y para personas con discapacidad motriz, así como del Servicio Público Federal.

Asimismo, se aseguraron tres tucanes, que con las debidas precauciones, los policías las ingresaron a una jaula para llevarlos a las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal, ubicadas en la alcaldía Xochimilco.

Todo lo asegurado tenía un valor estimado de 15 millones de pesos, con base en los costos de dichos documentos en el mercado negro, donde cada juego de láminas oscila en los 3 mil pesos.

Fuente: Milenio