La UICN presentó este sábado una nueva actualización de su Lista Roja de especies amenazadas de extinción en el mundo, el termómetro de la biodiversidad del planeta, esta vez acompañado de una Lista Verde para informar de los éxitos en materia de conservación.

La Lista sirve, desde su creación en 1964, para clasificar y alertar sobre la suerte de animales y plantas. Más de 134.000 especies han sido catalogadas por los científicos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que idearon nueve categorías: desde las especies a salvo hasta las que están totalmente extintas.

Desde el gran guacamayo verde presente en las selvas latinoamericanas (en peligro crítico en 2020), hasta las enormes ballenas jorobadas que pueden ser admiradas en las costas (en estado de recuperación), las especies que son incluidas en la Lista Roja son el testimonio más elocuente del éxito o fracaso de las políticas de protección medioambiental en todo el mundo.

Cerca del 28% de las especies están consideradas en la actualidad bajo amenaza, entre ellas el 37% de todas las especies de tiburones y rayas, el dragón de Komodo, el atún rojo, entre otros.

Aquí puedes ver la lista completa de especies en peligro de extinción

“Las tendencias muestran que estamos por encima, entre 100 y 1.000 veces, de las tasas normales de extinción. Si el aumento continúa a este ritmo, pronto sufriremos una gran crisis”, explicó a la AFP Craig Hilton-Taylor, jefe del departamento que elabora la Lista Roja en la UICN.

Sin embargo, los estudios demuestran que ese impacto es muy desigual según la zona del planeta. En regiones de países ricos, algunas especies de animales congénitas, como los jabalíes en ciertas partes de Europa, han experimentado un gran aumento.

– EL INTERROGANTE DEL CAMBIO CLIMÁTICO –

El cambio climático es también un interrogante que pesa en los debates. Un estudio publicado esta semana demostró que una tercera parte de la riqueza forestal del mundo está bajo amenaza, pero solamente en un 4% era atribuible al calentamiento del planeta.

La UICN, que quiere llegar lo antes posible a la catalogación de al menos 160.000 especies, actualiza al menos dos veces al año su Lista. Y los países donde se hallan las especies más amenazadas saben que esos avisos son como “tarjetas rojas” a su política medioambiental.

“Hay mucha preocupación en el sentido de que si una especie baja un escalón, las inversiones se frenarán. Y es ahí donde la Lista Verde va a jugar un papel”, explicó Craig Hilton-Taylor.

La UICN trabaja en esta Lista Verde desde hace una década, y este año en el Congreso Mundial de la Naturaleza será presentada por primera vez.

Esta nueva lista premiará la gestión y la planificación de las políticas de preservación de la naturaleza.

“¿Cómo medir el éxito de tus política? ¿Si no hiciéramos nada, cuál sería el destino de una especie? ¿Y si paramos nuestro esfuerzos, qué pasaría?”, explica el responsable.

El trabajo de la UICN, que es una organización de científicos más que de activistas, es de largo alcance. Y su estructura, con Estados y organizaciones no gubernamentales presentes por igual, en colegios separados, muy inusual.

Las decisiones se toman por mayoría simple en cada colegio, lo que significa que debe haber consenso para aprobar una recomendación.

De América Latina solamente seis países tienen representación como tales: Costa RicaEcuadorEl SalvadorMéxicoPanamá y Perú. Pero muchos otros tienen presencia a través de agencias oficiales del medio ambiente.

Y desde el viernes, también mediante las organizaciones indígenas, que pasan a tener voz y voto en el Congreso. De la veintena de organizaciones de pueblos autóctonos, una quincena provienen de América Latina y el Caribe.

Fuente: AFP