El presidente Andrés Manuel López Obrador se mostró optimista ya que dijo que se está saliendo de la crisis que produjo la pandemia y de acuerdo a diversos pronósticos este año se crecerá 6 por ciento y hasta 2024 el país crecerá 5 por ciento anual.

En el salón Tesorería de Palacio Nacional, indicó que inició el proceso de reestructuración de la deuda de Pemex y aseguró que la empresa productiva del Estado “no está a la deriva”.

Pemex es de los mexicanos y la deuda de Pemex es deuda soberana, es deuda del gobierno, es deuda de Hacienda, entonces no es posible que se lleve a cabo un deslinde y que diga allá Pemex a ver cómo le va.

“Esto va a ayudar mucho porque las tasas de interés que se cobran a Pemex están arriba que las que paga el gobierno por la deuda soberana, no puede ser”, señaló.

Sin embargo, dijo que no podía hablar sobre el proceso de reestructuración de deuda de Petróleos Mexicanos.

Nada más decirles que Pemex no está a la deriva, no es una empresa como cualquier otra, Pemex es una empresa de la nación, de los mexicanos, como la Comisión Federal de Electricidad (CFE), se pensaría que es una obviedad lo que estoy diciendo, es decir, claro que es de la nación pero no se concebía de esa forma.

El primer mandatario destacó que México tiene mucho futuro para la inversión extranjera al contar con dos palancas de desarrollo, el T-MEC y el turismo.

Destacó la buena relación que se tiene con Estados Unidos -primero con el presidente Donald Trump y ahora con Joe Biden-, país que está inyectado dinero para su recuperación económica y se alista un plan de infraestructura multimillonaria que beneficiará a México.

Manifestó que se trata de convencer de la necesidad de organizar los flujos migratorios ya que se requiere fuerza de trabajo.

Reiteró su propuesta de desarrollo para Centroamérica, además del otorgamiento de visas de trabajo a migrantes.