Un grupo de trabajadores de Gas Bienestar se manifiestan en las instalaciones de Añil y Chicle, colonia Granjas México, Iztacalco, en donde han denunciado una serie de irregularidades en sus contratos.

Repartidores y chóferes de la empresa creada por el gobierno federal aseguran que las autoridades les habían prometido que una vez concluido el curso de capacitación, su sueldo aumentaría, sin embargo, en los contratos que recibieron este jueves — por renovación—, el incremento no se vio reflejado.

Según se ha dado a conocer, el contrato inicial de los repartidores contemplaba un salario de 1,050 pesos semanales, el cual incrementaría a 1,500 pesos más comisiones; mientras que a los choferes se les prometió un sueldo de 1,900 pesos a la semana, pero esto no ocurrió.

Ante esta situación, los manifestante han impedido la entrada y salida de los camiones repartidores de combustible.

La empresa del gobierno Gas Bienestar inició operaciones formalmente el pasado 31 de agosto, unos días antes se publicaron las vacantes para cubrir los puestos de chofer repartidor y ayudante de repartidor de cilindros.

Los salarios, según la convocatoria, serían de hasta 8,000 pesos y las contrataciones estarían a cargo de Pemex, la paraestatal que coordinará las operaciones de la nueva empresa.

Fuente: expansión política