Luis Serieys Zárate

15/09/2021

Ciudad de México

Tal vez hoy quien esto escribe lo hace con muchos sentimientos encontrados que fueron desde el orgullo de haber nacido en México al coraje por la discriminación vista contra los mexicanos y odio al ver una sonrisa socarrona del que habita en Palacio Nacional disfrutando de un millonario espectáculo que a lo lejos pudieron entrever los que intentaron llegar al Zócalo de la Ciudad de México.

Se vio un desangelado grito de ¡Viva México¡ que sólo se escuchaba gritar a músicos y periodistas que pudieron estar en el que podríamos considerar es el patio personal del inquilino del Palacio Nacional, mientras su esposa Beatriz Gutiérrez le palmeaba el hombro, como agradeciendo el regalo recibido donde se presentó  un espectáculo del que se discriminó a mexicanos llegados de todo el país y que sólo lo vieron desde varias bocacalles a la redonda, porque la plancha del Zócalo estuvo vacía.

En esos espacios quienes llegaron “disfrutaron” el espectáculo frente a un cerco de seguridad infranqueable que los obligó a ver “a medias” el “show” armado para el Presidente Andrés Manuel López Obrador que repitió sus ya conocidos 20 vivas con sólo tres cambios, pero del que pocos pudieron hacer eco a lo lejos del centro de la capital de nuestro país que es la Plaza de la Constitución.

Muchos indignados porque se les discriminó y se les impidió entrar al Zócalo capitalino a pesar de que el Primer Mandatario asegura que gobierna con la gente y para la gente, pero que a la hora de disfrutar un espectáculo que conmemora el Grito de nuestra independencia sólo él puede estar en primera fila, “show” que culminó con la intervención de  la cantante Lila Downs que se hizo acompañar de mujeres triqui que bailaban a su lado.

El único que se anunció que estaría invitado a presenciar la ceremonia del Grito de Independencia fue el Presidente de Cuba , Miguel Díaz Canel, mientras el “pueblo bueno y sabio” se quedó en los alrededores de un Zócalo que tuvo tres filtros para impedir su paso.

La impotencia se presenta cuando se ve un espectáculo al que los mexicanos sólo tuvimos acceso a través de los medios de comunicación electrónicos y que pronto esperamos saber cuánto nos costó a quienes trabajamos y pagamos impuestos y no estamos esperando a ver a qué cantidad nos otorga a modo de limosna el inquilino de Palacio Nacional, con sus mal llamados programas sociales.

serieys@hotmail.com