Para contribuir a consolidar la transformación de la vida pública, partiendo del combate a la corrupción y a la amplia protección a grupos sociales más desprotegidos; recuperar el crecimiento económico y lograr el bienestar social en un país más justo y democrático, la senadora Ifigenia Martínez Hernández propuso la integración en la Cámara alta de un Consejo Económico, social, plural y democrático.

En la antigua sede del Senado, la legisladora por Morena de 91 años se sumó este jueves a la lista de las siete mujeres en recibir la Medalla de Honor Belisario Domínguez en su edición 2021, por haber desempeñado un rol fundamental en el movimiento democrático de México.

Con la ausencia del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Olga Sánchez Cordero, ante el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, acudió, en representación del titular del Ejecutivo federal, Ifigenia Martínez expuso 10 puntos en su Consejo Económico, entre los que destacan:

Promover, con más “rigor administrativo” para la recaudación tributaria, un sistema progresivo de impuestos comprometidos con el federalismo, la implantación de un impuesto a la riqueza y otras formas de gravamen a los ingresos personales excesivos, sin aumentos al Impuesto Sobre la Renta a las empresas, sobre todo a las de nivel medio e intermedio para procurar su expansión.

La economista, quien atestiguó la entrega de la misma presea, pero post mortem al doctor Manuel Velasco Suárez, así como la medalla 2020 a integrantes del Sistema Nacional de Salud por su lucha contra la Covid-19 (se entregará posteriormente), agregó que este órgano colegiado diseñado para impulsar un nuevo pacto nacional político, económico y social sobre cada uno de los pilares de la cuarta transformación, habrá de elaborar leyes para propiciar una mayor igualdad social, aumentando los ingresos de las clases marginadas y disminuyendo la concentración de la riqueza y la separación del poder económico del poder político.

Ante el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Saldívar; la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, el gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón; senadores y diputados, la galardonada manifestó que su propuesta contempla la separación del Gobierno de las oligarquías económicas y financieras y un mayor acercamiento a las necesidades populares, utilizando toda la potencialidad económica del Estado.

Además, fortalece la estructura económica para abastecer el mercado interno y promover la integración del sector informal de manera progresiva a la economía formal en plenitud de derechos y desarrollo de capacidades.

En la sesión solemne, a la que asistió su compañero de mil batallas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez reconoció que aún queda un buen trecho del camino por recorrer y refirió que es vital la restitución, al Estado democrático, de facultades para recuperar la rectoría económica, instrumentar las medidas para seguir el nuevo rumbo del país y volver a ampliar las acciones del Estado otorgando las disposiciones que actualmente limitan o perjudican a empresas productivas.

La senadora priista Beatriz Paredes envió documento para resaltar la labor del doctor Manuel Velasco Suárez en la que, en vos de su par, la panista Josefina Vázquez Mota, externó: ¿Qué diría don Manuel de la crisis de adquisición de medicamentos por las que atraviesa el sistema de salud pública mexicana?”
Seguramente, agregó Beatriz Paredes, “hubiera convocado a las autoridades a analizar con objetividad las circunstancias, los problemas y a tomar las medidas inmediatas pertinentes para no dejar al pueblo mexicano sin medicamentos en las diversas instituciones de Salud del país”.

Desde su escaño, las senadoras panistas Xóchitl Gálvez y Lilly Téllez escucharon bien portadas los discursos; sin embargo, cuando se mencionó la ausencia del presidente López Obrador, luego de la presunta advertencia de Téllez de “enfrentarlo”, Xóchitl Gálvez expresó con los cinco dedos de la mano, abriéndolos y cerrándolos, la expresión coloquial conocida como “kus kus” (miedo) en medio de una ligera sonrisa.