A partir del año 2020, las ofrendas de Día de Muertos se convirtieron en la expresión de la población mexicana para despedir a sus difuntos, ante el confinamiento sanitario y la restricción para llevar a cabo los ritos funerarios tradicionales, a consecuencia de la pandemia de Covid-19, afirmó el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Mauricio García Sandoval. 

El también catedrático de la Facultad de Antropología explicó que para las generaciones mayores la restricción para despedirse de sus difuntos causó tristeza y estrés mayor en su proceso de duelo, por lo que las ofrendas se han convertido en un espacio para recordarlos y despedirlos tradicionalmente. 

En contraste, indicó, las generaciones más jóvenes aceptaron con mayor facilidad y flexibilidad la reestructuración temporal de los ritos funerarios, pero al igual que los adultos y adultos mayores vieron en las ofrendas una oportunidad para honrar y despedir a sus difuntos. 

“A las personas adultas les cuesta trabajo entender estos nuevos procesos. Sienten que ese cuerpo que fue cremado ya no va a llegar al cielo o al paraíso, que no va a ser recibido por los seres superiores y, por supuesto, les causa muchas inquietudes. Por ello, ahora llevan las cenizas a los templos para que puedan ser bendecidas”, señaló. 

García Sandoval sostuvo que este proceso ha sido una carga social que implica estrés y tristeza, emociones que no han sido totalmente eliminadas por esta limitación de los rituales.  

Consideró que a diferencia del año anterior, y ya que estamos en semáforo epidemiológico verde, durante este Día de Muertos se podrá observar la visita masiva a los panteones y la colocación de ofrendas. 

El universitario indicó que en caso de que el aislamiento y confinamiento por la pandemia se hubiera extendido por más años, la tradición prehispánica del Día de Muertos habría sufrido una reestructuración mayor, así como la pérdida de simbolismos. 

Mauricio García Sandoval puntualizó que los mexicanos tenemos un vínculo muy fuerte con la muerte, así como con los procesos y ritos funerarios. Por ello, el Día de Muertos es una de las conmemoraciones más sentidas para la población del país.